Herencia – Capítulo 4

Capítulo 4: «¡Posesión!»

Fanfic: Herencia

Llovía a cántaros en la Capital del Oeste y toda la gente corría a sus casas buscando refugio. Numerosos vehículos circulaban rápidamente y las luces encendidas de la ciudad mostraban un juego de colores. Mientras todo esto sucedía en la calle, en la academia de Mr. Satán reinaba el silencio, a excepción de los ruidos provocados por Pan que aún seguía entrenando. Ella esperaba a Son Goten que había salido desde hace un rato, pero para no enfriarse decidió seguir practicando…

  • PN : ¡¡Uffff!!… ¡vaya!… en realidad éste ha sido un día pesado, no veo la hora de llegar a casa, tomar un buen baño y cenar. ¡¡Y vaya si tengo hambre!!… Pero, ¿por qué tardará tanto tío Goten? ¡Si no llega en un minuto ya verá lo que le espera! –se dijo para sí.

De pronto se escuchó la puerta principal abriéndose y ella se volvió pensando que era Goten, y cual sería su sorpresa a ver que era Bra la que entraba.

Pan parpadeó al verla, ¡pero si hacía 10 minutos que se había ido!, ¿para qué habría regresado?, se preguntó… bueno, tal vez habría olvidado algo importante. Sin mediar palabra alguna, Bra se subió a ring de combate de un salto y la miró a los ojos. Bra en esos momentos estaba poseída por Nyaar y Pan no lo sabía..

  • BR : ¡Atácame! –dijo– quiero luchar.
  • PN : ¿Cómo?… pero si acabamos de entrenar, –prosiguió– además quedamos en continuar mañana. Mira, ahora estoy cansada y me quiero ir a casa. Si quieres…
  • BR : ¡¡¡TE DIJE QUE QUIERO LUCHAR!!! –la cortó. Había furia en sus ojos y deseos de combate. Pan estaba turbada, pero no iba a permitir que le griten así.
  • PN : ¡Oye, Bra! si no te gustó que te derrotara y quieres desquitarte… bien, puedes buscarme mañana y…
  • BR : Mira ,estúpida –le dijo– no estoy aquí para perder mi tiempo y si te digo que quiero pelear es porque es así. De modo que ponte en guardia ¡¡¡AHORA!!!

Pan se enfadó al escucharla, ella nunca le había hablado así y realmente la estaba provocando. Apretó los puños y la miró de frente…

  • BR : Claro que si tienes miedo de perder… ¿que podría esperar yo de alguien tan debilucha? No podrías hacer nada en contra mía… –Nyaar rió para sus adentros, ella sabía cómo provocar a sus oponentes. Al tomar el cuerpo de Bra, hacía uso de su voz y esto confundía a Pan.
  • PN: ¡¡Esto ya fue suficiente!! –dijo Pan furiosa– ¡¡Tú no tienes ningún derecho para venir y hablarme así!!… ¡¡Te derroté antes y puedo volver a hacerlo!!… –Pan estaba encolerizada.
  • BR : ¿Sabes?… suena cómico viniendo de alguien como tú. Te apuesto que no podrás tocarme. Haz tu mejor esfuerzo, niña –se burló.

Pan se sentía confundida al ver a su disque amiga, no pareciese que fuera ella. Era extraño, muy extraño… ella podría estar molesta pero no era para tratarla así… No, ella no era así, algo debía pasarle. Tal vez si peleaba con ella podría calmarla y hacerla entrar en razón.

  • PN : Terminemos rápido, ¿quieres?… Sólo avísame si te golpeo muy fuerte. –se rió.

Acto seguido se lanzó contra ella y sólo hasta que la tuvo muy cerca, Bra desapareció y apareció a sus espaldas. Volvió a atacarla pensando que había tenido suerte, pero se movía tan rápido que no conseguía tocarla apenas. Se detuvo cansada y asombrada mientras Bra la miraba despreciativamente. «Es increíble» –pensó ella– «antes no era tan rápida…¿qué está pasando?»

  • BR : ¿Eso es todo lo que puedes hacer? Y eso que ni siquiera transpiré –se burló.

Pan, al escuchar esto, arremetió contra ella aún más fuerte que antes, pero Bra recibió su golpe sin moverse apenas. Luego la miró y rió.

  • BR : Realmente pensaba que eras más fuerte… pero ni siquiera conseguiste hacerme cosquillas.

Pan retrocedió asustada, no podía creerlo… Si con la fuerza que aplicó habría bastado para romper un muro de piedra. Luego Bra la miró de una manera que caló sus huesos, su mirada era diferente, maligna, llena de odio. ¡¿Qué era lo que le pasaba?!

  • BR : Bueno… –dijo finalmente– realmente esto es muy aburrido, y como dijiste estás apurada…, yo también tengo otras cosas que hacer, así que ahora es mi turno de atacar. Y como tú dijiste al empezar a atacarme, «si te duele… avísame».

Pan no tuvo siquiera tiempo de moverse ante el tremendo golpe que recibió en el estómago, seguido de un puntapié en la cara y un puñetazo. Pan retrocedió hacia atrás temblando de dolor. Pero se puso en guardia y atacó con furia. Los golpes ahora eran más fuertes y ambas se lo habían tomado muy en serio, para entonces el combate se había llevado al aire. Pan consiguió propinarle un rodillazo en el estómago, pero Bra ni siquiera se inmutó. Ella le respondió con un codazo, tomó su pierna y la estrelló contra la plataforma de combate dejando un gran agujero. Pan saltó a su encuentro, pero Bra se le adelantó girando sobre ella y golpeando su espalda con sus dos pies. Pan pudo detenerse antes de caer al suelo. Estaba jadeando y escupía sangre de la boca, aparte de las numerosas heridas que tenía. Pero de pronto recordó su punto débil «¡su cola!» pensó. Si se la sujetaba, perdería toda su fuerza como la vez anterior. Lentamente se incorporó y la miró a los ojos sonriendo…

  • BR : ¿Por qué me miras con esa sonrisa de idiota? –se burló– ¿acaso crees poder ganarme?
  • PN : Te voy a ganar –dijo Pan sin dejar de sonreír. Rápidamente saltó delante de ella, la distrajo con un pequeño disparo de energía y sin que se diese cuenta se colocó detrás de ella y tiró de su cola con fuerza esperando su reacción, pero para su sorpresa se quedó quieta, volteó a verla y le dijo sonriendo sarcásticamente…
  • BR : ¿Crees que si mi cola fuera mi punto débil, sería tan estúpida como para dejar que la tomaras?

Antes de que Pan pudiera decir algo, Bra le propinó un tremendo golpe con su cola como un látigo hacia su rostro y nuevamente la arrojó al suelo.

Pan ahora estaba más confundida que antes, no sólo estaba más fuerte, sino que no le pasó nada al tirar de su cola. Pensó por unos instantes…

  • PN : B-Bra… ¿qué es lo que te sucede?… ¿Por que actúas así?… ¿Acaso intentas matarme? –preguntó confundida.
  • BR : Simplemente… –dijo– que ya me cansé que se burlen de mí y sobre todo tú diciendo que eres más fuerte que yo. Y sobre lo de matarte… voy a considerarlo –dijo sonriendo con una terrible mirada.

Ahora Pan estaba más enredada que antes, ¡¿que consideraría matarla?!… ¡¿acaso estaba loca?!… Tenía que hacerle entrar en razón, así que decidió usar un poder más fuerte.

  • PN : Bien, Bra… –dijo con dificultad mientras se incorporaba– yo no quería hacer esto, pero tú te lo estás buscando. No sé qué diablos te está pasando, pero nunca me subestimes. ¡¡¡PREPÁRATE!!!

Bra levantó una ceja sin inmutarse siquiera y vio como Pan comenzaba a preparar un Kamehameha, igual a los de su abuelo Son Gokuh.

  • PN : ¡¡¡¡¡KAME…HAME…HAAAAAA!!!!!

Una gran onda de energía salió de sus manos con dirección a Bra, quien de un solo golpe desvió la energía de retorno a Pan, quien no pudo hacer nada para detenerla y el impacto causó que terminara empotrada en la pared. Bra se acercó riéndose, y tomándola de la ropa, la levantó. Pan apenas podía moverse, pero estaba consciente a pesar de encontrarse terriblemente lastimada…

  • BR : ¿Sabes qué? –dijo mirándola– en realidad fue muy divertido jugar contigo, me sirvió de calentamiento para lo que tengo que hacer después. No puedo creer que esta mocosa te considerara una rival terrible a la que no podía vencer si en realidad eres una basura, no me llegas ni a los talones… Acto seguido la mandó lejos de un puntapié y volvió a acercársele.

Pan estaba muy lastimada, pero había conseguido escuchar lo que dijo «esta mocosa», pensó, por la manera que lo dijo no se estaba refiriendo a ella, sino a alguien más… un momento, Bra jamás la hubiera tratado así y esa fuerza descomunal… ella no podía ser Bra.

  • PN : T-tú… n…no er…eres B-bra –dijo con dificultad. Nyaar la miró a través de los ojos de su poseída y rió ruidosamente. Luego la tomó de nuevo de la ropa y la levantó…
  • BR : Vaya… debo reconocer que eres lista y me has descubierto, pero… no estabas del todo cierta… En realidad soy Nyaar, sólo que he tomado prestado el cuerpo de tu amiguita para lograr mis planes. Al tomar su cuerpo me apoderé de su voluntad y parte de sus recuerdos, por eso pude encontrarte y saber quién eras. Sólo quise probar «mi» nuevo cuerpo con algún rival conocido de ella y he descubierto que esta niña tiene bastante fuerza y un gran poder que unidos a los míos no será rival para nadie… Bueno, como ya sabes mi secreto creo que tendré que eliminarte y no sabes qué ganas tenía de ver morir a alguien. Antes de que mueras te diré que soy una saiyajin que regresó para vengarse de ese maldito del príncipe Vegeta y de paso acabar con este miserable planeta y tú vas a ser la primera que sucumbirá ante mi nuevo poder. Que tengas dulces sueños…

Justo cuando estaba por atravesarla de un golpe, de repente sintió un gran dolor en el pecho y cabeza que la obligó a soltar a su víctima, que se desplomó inconsciente. Sentía como si le quemaran las entrañas y de pronto el dolor cesó. Sacudió la cabeza y se levantó con dificultad, miró a su alrededor y vio el cuerpo de Pan a su lado…

  • BR real : ¡¡¡PAN!!! –gritó– ¡¡¡Dios mío!!! ¡¿QUÉ ES LO QUE HE HECHO?!

BRA VS. PAN

Herencia – Capítulo 3

Capítulo 3: «Una extraña aparición»

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Bra se había quedado callada al escuchar esa penetrante voz, pero no la reconocía. De pronto unas nubes negras la envolvieron y se encontró en tinieblas. Al mirar al frente, entre las nubes, pudo distinguir una extraña silueta, que conforme se fue aclarando, pudo ver que era una mujer de cabello largo y negro con ropas saiyajin que la miraba fijamente. Parecía ser un fantasma, porque podía distinguir las nubes detrás de ella, pero esta extraña mujer emanaba un tremendo poder…

  • BR : ¿Qui…quién eres? –preguntó nerviosamente.
  • ??? : ¡Cómo!… ¿acaso no me reconoces? –dijo la figura, riéndose– Seguramente que no, eras sólo una cría cuando me viste por primera vez.
  • BR : ¿Que yo te he visto antes?
  • ??? : Ajá… un momento, déjame refrescarte la memoria en tu pequeño cerebro –continuó– ¿recuerdas que cuando eras pequeña, una nave en forma de esfera rompió el techo de tu casa y de allí salió una mujer que trató de matar a tu padre? ¿Y que luego recibiste un disparo por tratar de proteger a tu patética madre? –dijo con una sonrisa malvada.

(Nota: ver Love Affairs)

Bra se quedó petrificada en el sitio sin poder articular palabra alguna. Algo recordaba en su memoria, de aquella terrible noche en la que casi toda su familia pierde la vida por culpa de esa horrible mujer saiyajin, cuando ella era sólo una niña. Pero… ¡¡eso era imposible!! ¡¡Ella estaba muerta!! ¡¿Cómo pudo haber regresado?!… Realmente estaba muy confundida…

  • ??? : ¿Qué pasa? ¿Por qué esa carita de asustada? ¿Acaso no te da gusto verme? –dijo burlándose, fingiendo una cara inocente– Tal parece que aún no te acuerdas de mi nombre, bien… te lo diré… Soy NYAAR, y recuérdalo bien, porque será lo último que escuches…
  • BR : ¡¡¿¿Q-QUÉEE??!! –dijo tragando saliva.
  • NY : No pongas esa cara, niña, no pienso matarte, eso lo haré más adelante… –siguió diciendo con la misma expresión– primero pienso mandar al infierno a ese estúpido de Vegeta, luego a la hembra que me lo quitó y finalmente a ese mocoso inútil. En otras palabras… a TU familia. Pero en la forma inmaterial en que estoy no podré hacerlo, así que para lograr mi venganza pienso tomar prestado TU CUERPO.
  • BR : ¡¡¿QUÉ ES LO QUE TRATAS DE DECIR?!! –gritó muy alterada.
  • NY : Es muy sencillo… entraré en tu cuerpo y tomaré control de ti, para luego acercarme lo suficiente a tu familia y acabar con ellos uno por uno de la manera más dolorosa… –luego la miró– ¡Vaya! veo que tienes cola, así no será tan desagradable y será más fácil. Puedo sentir que tienes un gran poder y con mi ayuda podrás despertarlo al igual que tus habilidades… ¿Qué te parece mi encantadora idea?

Bra apretó los puños y la miró a los ojos con furia…

  • BR : ¡¡¡NUNCA!!! ¡¡JAMÁS DEJARÉ QUE HAGAS ESO!!… ¡¡ANTES QUE LO INTENTES, ACABARÉ CONTIGO!! Dicho esto, se lanzó a toda velocidad contra Nyaar, pero al tratar de golpearla, su puño la atravesó como a un fantasma…
  • NY : Veo que aún no quieres entender… –dijo irónicamente– has salido igual de necia y estúpida como tu padre… ¿Acaso no recuerdas que soy inmaterial?… Pero no te preocupes, eso se puede arreglar…

Acto seguido, se convirtió en una especie de gases azulados que envolvieron a Bra y que se metieron por su boca, provocándole espasmos y horribles dolores. De pronto soltó un tremendo alarido y un rayo cayó, desatando la tormenta. Minutos más tarde, en medio de la lluvia, Bra estaba levitando suspendida, con su cabeza gacha y su rostro oculto por las sombras. Lentamente levantó la cabeza mostrando una siniestra mirada llena de maldad y de sed de venganza. Sus ojos soltaron un destello rojo como la sangre y apuntando con sus manos a una montaña cercana, la reventó de un solo disparo. Bra había sido poseída por la malvada Nyaar.

  • BR ? : Ahora… –dijo sonriendo maliciosamente– la verdadera diversión comenzará a partir de este momento… ¡¡¡jajajajajajaja!!! Después de esto, partió a toda velocidad en medio de la terrible tormenta que se acababa de desatar, como si anunciara la catástrofe que estaba a punto de ocurrir…

Herencia – Capítulo 2

Capítulo 2: «Comienzan los problemas»

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Ya eran cerca de las dos de la tarde, hora en que los chicos salían de la escuela para dirigirse a sus casas. Para Bra la mañana había sido realmente larga y pesada y no veía la hora de irse a su casa para descansar. Hacía un calor terrible, sobre todo con el suéter que había traído para que nadie notase su cola. Generalmente esperaba a que Trunks viniese por ella para regresar a casa, porque la universidad donde él estudia quedaba en el camino y se iban juntos, pero justo ese día tenía otra cosa que hacer, así que no podría venir por ella… «Demonios», pensó… «será mejor que me vaya a casa». Pensó caminar unas calles y una vez que nadie la viera levantaría vuelo…

¡¡¡BRAAAAAAA!!! –se oyó una voz a lo lejos. Ella volteó para ver quien era, y vio a su amiga Emily, que corría a su encuentro…

  • EM : ¿A dónde vas, Bra? –preguntó cuando la alcanzó.
  • BR : ¿Cómo que a dónde voy?… ¡A mi casa!, ¿adonde más?
  • EM : Pero… ¿no recuerdas que hoy tenemos entrenamiento de natación?
  • BR : ¡Maldición!… lo había olvidado… ¿estás segura? –preguntó con señales de fastidio.
  • EM : Claro, incluso tú misma me dijiste que me acordara, porque la próxima semana es la competencia y que tenemos que practicar… ¡Ah!, me olvidaba decirte… ¡¡Lo conseguí!!
  • BR : Conseguiste… ¿qué? –preguntó algo confundida.
  • EM : Bueno, a pedido tuyo, como me comentaste la semana pasada, la estrella del equipo de natación, y ya sabes a quien me refiero, ¡¡va a venir a entrenar con nosotras hoy!!
  • BR : ¡¡¿¿TE REFIERES A JASON??!! –dijo casi gritando.
  • EM : Sí, ah, mira tú, justo ahí viene… ¡¡¡JASON!!! ¡¡¡AQUI ESTAMOS!!!

El chico alto, rubio y de ojos verdes fue hacia donde estaban. Bra quería en ese momento que la tierra se la tragara. A ella realmente le gustaba ese chico y Emily lo sabía, por eso le había pedido que le consiguiera una oportunidad para estar con él; pero no, justo hoy… ahora que tenía este gran problema y tenía que salir como sea.

  • JS : ¡Hola, chicas! –saludó alegremente, luego se dirigió a Bra– ¡Hola Bra, me alegro de verte!
  • BR : S-sí… a mí también me da gusto de verte –dijo nerviosamente.
  • EM : Justo le estaba comentando a Bra que ibas a venir a entrenar con nosotras… deberías verla nadar, casi parece un delfín –dijo aduladoramente.
  • BR : Vamos, Emily, tampoco exageres… –dijo ruborizándose.
  • JS : A mí también me gustaría verte nadar, apuesto que debes ser muy buena… –dijo mirándola a los ojos.
  • EM : O es que solamente quieres verla en traje de baño… –fastidió.
  • BR : ¡¡¡EMILY!!! –dijo fuertemente.

Realmente esto era terrible, quería salir de esa incómoda situación. Ella también quería nadar, pero todos se extrañarían el porqué no se quitaba el supuesto cinturón de piel. Maldita cola, por su culpa estaba perdiendo una oportunidad, pero sabía que no podía hacer nada.

  • BR : Eeehhh… chicos, ¿saben qué?, no puedo quedarme. Me tengo que ir.
  • EM : Pero… ¡¿por qué?! –preguntó asombrada.
  • BR : Bueno… es que… no traje mi ropa de baño.
  • EM : ¿Y por eso te haces problema?… sabes que siempre hay mudas en los camerinos. Tú misma me lo dijiste.
  • BR : La verdad es… ehhh… –estaba muy nerviosa y ambos chicos la estaban mirando, especialmente Jason– es… que… le prometí a Pan que entrenaría con ella en la academia de Mr. Satán justo esta tarde… ¡sí! –dijo finalmente.
  • JS : Vaya… no sabía que practicabas artes marciales, ¡y todavía con la nieta del campeón mundial!
  • BR : Sí… bueno… practico desde hace poco. De veras discúlpenme, chicos, no quiero que piensen mal, vayan ustedes a entrenar, ya nos veremos mañana.
  • EM : ¿Estás segura, Bra? –le dijo su amiga como en un tono de reproche y mirándola de mala manera.
  • BR : Sí, no se preocupen… ufffff… qué calor esta haciendo –dijo agitando su mano como abanico.
  • JS : Debes tener un calor infernal con ese suéter en pleno verano, ¿por qué no te lo quitas? –preguntó.
  • BR : ¡NO! –dijo muy fuerte y de pronto vio que los dos chicos la miraban con una cara de sorprendidos por su reacción– la verdad es que… me ha dado un poco de aire ayer y no quiero enfermarme.
  • JS : Ah, si es por eso, entonces tienes una buena razón para no entrenar hoy… está bien, ve a tu casa a descansar, no te preocupes por nosotros… –se acercó un poco a ella– …me pondría muy triste si te enfermaras…

Bra se ruborizó ante sus palabras y maldijo su suerte, mientras sus amigos se iban rumbo a la piscina de la escuela. Realmente lo sentía por Emily, porque ella había hecho todo para conseguirle esa cita que ahora acababa de rechazar… de seguro ya no le querría hablar más, y con respecto a Jason… bueno, por lo menos ahora sabía que algo le simpatizaba después de lo que le dijo, o si sólo fue para quedar bien con ella, pero se lamentó de todo. Siguió con su plan; luego de caminar un par de cuadras, se elevó utilizando su ki, pero en vez de ir a su casa, fue rumbo a la academia de Mr. Satán para desahogarse un poco luchando con Pan… «Estúpida cola. Si no fuera por ti, nada habría pasado»… maldijo un rato más antes de llegar a su destino. Aquí se notaba que tenía un carácter parecido al de Vegeta, y ahora, enfadada, se veía terrible. Finalmente llegó a la academia donde entró algo malhumorada y se topó con Mr. Satán, que regresaba de ver la práctica de su nieta. Estaba más viejo y con poco pelo, pero aún conservaba su humor de siempre…

  • MS : ¡Ten cuidado, torpe! –dijo sin mirar con quién se había topado– ¡Recuerda que soy el campeón mundial y debes de tenerme respeto!…
  • BR : Buenas tardes, Mr. Satán. Perdóneme, no lo había visto –dijo disculpándose.

Satán la miró sorprendido y avergonzado de haberle gritado a una pequeña, pero al parecer no la reconoció…

  • MS : ¿Y tú quién eres, jovencita? ¿Vienes por las clases? –dijo sin reconocerla, aunque en cierto modo le parecía familiar.
  • BR : ¿Cómo?… ¿No se acuerda de mí?… Soy Bra, amiga de Pan –dijo, pero al ver que aun no la reconocía, siguió– soy la hija de Bulma y Vegeta, y hermana de Trunks…, se acuerda de ellos, ¿no?

Satán tragó saliva al recordar a Vegeta y sus amigos por las pasadas batallas en las que casi pierde la vida, pero lo disimuló bien…

  • MS : Claaarooo… ya me acuerdo de ti… pero pequeña, cuánto haz crecido, y te pareces mucho a tu madre… –Bra pensó que estaría mal de la memoria, porque la acababa de ver la semana pasada y le preguntó lo mismo, pero no dijo nada.
  • BR : Bueno, esteee… ¿estará Pan entrenando?
  • MS : Claro, pasa… creo que está con su tío Goten en el gimnasio.
  • BR : Gracias… ¡hasta pronto! –se despidió.

Pero cuando pasó por la puerta, había olvidado enrollar su cola a la cintura, por lo que Satán pudo verla, se frotó los ojos y sacudió la cabeza… «¡Vaya!», pensó, «creo que ya es hora de que visite a un oculista», dijo mientras se marchaba.

Ya dentro, Pan y Goten estaban practicando con golpes muy rápidos. Él no podía todavía aceptar que su sobrina lo hubiese vencido en el pasado torneo y buscaba la forma de redimirse, pero ella estaba en mejor forma que él, por lo que esquivaba todos sus golpes.

  • GT : Ya estoy cansado… –dijo sentándose en la lona– paremos un momento.
  • PN : ¿Qué pasa, tío Goten? –dijo burlonamente– ¿es que no puedes seguirme el ritmo?
  • GT : Ríete si quieres –dijo molesto– …lo que pasa es que hoy no estoy en buena forma…
  • PN : Jo…llevo días escuchando lo mismo… lo que pasa es que sólo pasas sentado hablando por teléfono con tus tantas novias, y por eso te ha crecido el trasero… –fastidió.

Goten ya iba a contestarle, cuando Bra entró a la sala. Pan se sorprendió, porque no esperaba verla hasta pasado mañana, después de tan dura práctica que la había dejado molida. Era muy extraño…

  • PN : Bra… ¿qué haces aquí? Pensé que tenías entrenamiento de natación.
  • BR : Necesito hablar contigo –luego miró a Goten– a solas, si se puede.
  • GT : Está bien, no se preocupen… regreso más tarde, chicas –dijo mientras salía, entendiendo la indirecta. Bra sabía que había actuado de mala manera con Goten, pero en ese momento estaba de mal humor y lo dijo sin querer. Luego se topó con los ojos de Pan que la miraban enojados.
  • BR : Lo lamento, Pan… no quería actuar así, pero tengo un gran problema y necesito hablar con alguien.
  • PN : No te preocupes –dijo cambiando la cara– tío Goten te conoce y sabe que no lo dijiste con mala intención. Ahora dime, ¿qué te ocurre?

Bra se quedó callada, pero quería desahogarse con alguien sobre su problema. Quizás ella podría darle su punto de vista…

  • PN : La verdad que me sorprende mucho que estés aquí… me dijiste que tu entrenamiento de hoy era muy importante por lo del campeonato, no comprendo… –terminó.
  • BR : Pan… –dijo finalmente– ¿Prometes guardar un secreto?… y también ¿no hacer escándalo, ni nada por el estilo?
  • PN : ¡Caramba! –dijo sorprendida– como si no me conocieras… ¿de qué se trata?

Bra desenrolló su cola y la movió rítmicamente frente a los ojos de Pan. Ella se cayó sentada hacia atrás y tartamudeó un poco… luego trató de calmarse, se puso de pie aún sorprendida y miró a su amiga, que ya se había esperado su reacción.

  • PN : N-no puedo creerlo… ¿desde cuando la tienes?
  • BR : Desde esta mañana… –dijo molesta– la verdad que este día ha sido espantoso. Ahora supongo que podrás entender por qué no fui a nadar hoy…
  • PN : Por supuesto… ya me imagino, todo el mundo se hubiera dado cuenta de tu pequeña diferencia…
  • BR : Y lo peor de todo –le cortó– es que el chico más guapo del equipo quería entrenar conmigo… esto parece una pesadilla.

Pan pensó unos minutos y recordó que su padre también tenía cola cuando era pequeño, también el abuelo Gokuh le había contado que con la cola era más fuerte. Tal vez…

  • BR : Papá me dijo que no me preocupase y que esperara –continuó– una alternativa podría ser que me cortara la cola y así se arreglaría todo. Bueno… es una idea…

En ese momento, Pan se puso de pie, subió a la plataforma de combate y miró a Bra. Se veía que planeaba algo…

  • PN : ¡Atácame! –le gritó a Bra.
  • BR : …….. –confundida– ¿qué…?
  • PN : Vamos a combatir… quiero comprobar algo…
  • BR : ¿Hablas en serio? –Bra no comprendía qué pretendía con eso, pero notaba decisión en sus ojos, así que subió con ella a la plataforma y se puso en guardia.
  • PN : ¡VAMOS!… ¡¿a qué esperas?! –gritó.
  • BR : De acuerdo, pero…

Estaba en duda, ella sabía que Pan era más fuerte que ella y nunca había podido derrotarla ni en un combate simulado… Pero había venido con la intención de echar un poco de el humo de la mañana, así que si peleaba, aunque perdiera se sentiría mejor… Acto seguido, después de evaluarlo, se lanzó contra Pan a una velocidad asombrosa y comenzó a lanzar golpes muy rápidos, fácilmente evadidos por ella, pero en uno de esos ataques desapareció ante sus ojos y le propinó una patada que la lanzó a unos metros, pero sin sufrir daño alguno.

  • PN : Es increíble… –pensó para sí misma– está mucho más rápida y veloz en sus movimientos que ayer… esto parece confirmar que mis sospechas eran ciertas, la cola ha aumentado sus poderes… bien, entonces atacaré con más fuerza.

Pan hizo explotar su ki y se lanzó contra Bra, quien a duras penas pudo esquivarla, pero luego comprobó su superioridad al recibir una lluvia de golpes que a veces eran parados o daban en el blanco. Bra comprendió que Pan se lo había tomado muy en serio, y cuando extendió sus manos para protegerse de uno de los ataques, gritó y sin querer un energy ha salió de sus manos. A Pan la tomó por sorpresa y no pudo esquivarlo, sintió el impacto en su pecho y luego un gran dolor en su espalda al estrellarse contra uno de los muros. Bra estaba sorprendida y no sabía cómo había hecho eso, sólo recordó que se lo había visto hacer a su padre una vez. Quizás tuviera sus habilidades, pero nunca pensó lastimar a nadie. Miró a Pan, que lentamente se incorporaba. Tenía parte de su ropa quemada, pero afortunadamente no había recibido daños graves… No podía creer que Bra pudiera hacer eso, pero no podía dejarse vencer. Simuló una sonrisa al recordar algo y rápidamente regresó a la plataforma.

  • BR : Lo…lo siento… –se disculpó– n-no se cómo pasó… ¿estás bien?
  • PN : Olvídalo… –dijo limpiándose el polvo– Veo que tu fuerza y habilidades han aumentado… bien, ahora lucharemos más en serio. Quiero que me ataques de nuevo… quiero comprobar otra cosa.

Bra no comprendía qué trataba de hacer al pedirle eso de nuevo, tal vez por su orgullo de guerrera al no querer perder… se encogió de hombros y se lanzó de nuevo al ataque, pero esta vez Pan la esquiva y toma su cola sujetándola con fuerza. Bra, de pronto, siente un tremendo vahído, como si el alma se le fuera del cuerpo y apenas tiene tiempo para poner sus manos antes de desplomarse contra el suelo… su respiración era muy rápida y agitada, como si todas sus fuerzas la hubieran abandonado.

  • PN : Tal como supuse –pensó– al tirar de su cola perdió su fuerza… bueno, después de todo tiene una debilidad y esto puede ser una gran desventaja. Luego soltó a Bra y la ayudó a incorporase con dificultad.
  • BR : ¡Diablos!… no sé qué rayos me pasó… es como si hubiera sufrido un mareo, nunca lo había sentido antes –dijo extrañada.
  • PN : No te preocupes… de seguro fue por algunos de los golpes que recibiste –dijo ocultando lo que sabía de su cola. Quizás por ahora era preferible no decirle y esperar un poco…
  • BR : Sí… puede que tengas razón. Creo que aún me falta mucho para vencerte– dijo sonriendo.
  • PN : Si quieres, cualquier otro día te puedo dar la revancha…
  • BR : Podría ser… ¡¡ay!! ¡mira la hora que es! –dijo al ver su reloj– ¡si no estoy en casa en unos instantes van a matarme! –exageró, pero luego preguntó– ¿todavía vas a quedarte?
  • PN : Sí, estaré practicando un rato más hasta que regrese tío Goten –contestó.
  • BR : Bueno… entonces me voy yendo… despídeme de Goten, ¿quieres?
  • PN : Sí, no te preocupes… ¡¡Nos vemos!!

Mientras Bra salía corriendo, se topó con Goten que estaba regresando…

  • BR : ¡¡Hola, Goten!! ¡¡Adiós, Goten!! –dijo sin detenerse rumbo a la salida. Él la miró y luego se dirigió a Pan…
  • GT : Oye… ¿de qué tanto estuvieron conversando mientras estuve fuera?
  • PN : No tengo por qué contarte –dijo maliciosa– son cosas de mujeres…
  • GT : ¡Caray!… ni que fueran temas prohibidos… ¿o acaso estuvieron hablando de sexo? –fastidió.
  • PN : Ay, tío Goten… tú y tus preguntas inteligentes –continuó– ¿o acaso crees que somos como tú cuando hablas con tus novias por teléfono?… ¡¡que mente tan enferma!!– dijo riéndose.
  • GT : ¡Mira! si vuelves a empezar con esas yo te… –de pronto Goten se quedó callado como si hubiera sentido algo. Miró a una de las ventanas en una dirección específica, hacia donde se había marchado Bra y frunció el ceño.
  • PN : ¿Pasa algo, tío Goten? –preguntó– de pronto te quedaste callado. –luego miró hacia el cielo y notó que hacia el horizonte comenzaban a oscurecerse las nubes como si fuera a haber tormenta– Oye… –continuó– si estás preocupado por Bra, ella llegará a su casa antes que empiece a llover.
  • GT : No… no es eso –dijo preocupado– hay algo que no me gusta nada… –Luego pensó para sí mismo– esta presencia extraña, es una fuerza malvada y desconocida… espero que no cause problemas.

Mientras volaba a su casa, Bra ya había notado las nubes, pero si se desviaba por otro camino llegaría más tarde, así que decidió tomar el riesgo y aumentó la velocidad… «Bueno, quizás después de todo esta cola tenga algo de positivo» –pensó mientras volaba– «Siento que mis poderes han aumentado como dijo Pan y hasta pude lanzar un energy ha como papá… Creo que reconsideraré la idea de cortármela». Siguió volando, pero era extraño, sentía como si estuviera volando en círculos, porque ya había pasado por el mismo lugar varias veces; luego le pareció como si no avanzara por el aire y un repentino escalofrío se apoderó de ella al sentir una extraña presencia, era sorprendente porque ella aún no había aprendido a sentir el ki de otra persona, pero éste era tan fuerte que pudo percibirlo. Era algo frío y sobre todo malvado… «¿Qué podrá ser?» Pensó algo asustada, por no decir sumamente… «¡¿Quién es?!» –gritó armándose de valor. De pronto sintió un resplandor brillante y a lo lejos se escucharon truenos y una voz sumamente extraña…

  • ??? : ¿Así que tú eres la hija del príncipe? –dijo la voz en un tono despreciativo.

Era una voz de mujer, pero Bra no podía reconocerlo y no podía imaginarse en el peligro en que se iba a encontrar…

Herencia – Capítulo 1

Capítulo 1: «Un peludo legado»

Fanfic: Herencia

Era una mañana cualquiera en la capital del oeste, hay un ambiente tranquilo; todos los habitantes están empezando a despertarse y hay ya algunos que están despiertos desde muy temprano, como en la Capsule Corp, donde en la cámara de gravedad, Vegeta ya ha empezado su entrenamiento matutino, con grandes golpes y patadas, siempre tratando de alcanzar su meta que es ser más fuerte que Gokuh. Bulma ya se ha despertado y prepara el desayuno de sus hijos Trunks y Bra. Ya han pasado casi 20 años desde el enfrentamiento con Majin Buu y ahora ambos ya cuentan con 26 y 15 años, respectivamente. Trunks es todo un joven universitario y Bra ya está bastante crecida, el parecido que guarda con su madre es asombroso y es igual de hermosa que ella. Hace un buen tiempo que, animada por su amiga Pan, empezó a practicar artes marciales igual que su padre y hermano, y demostró ser muy buena, aunque aún no puede vencer a Pan en un combate, pero ella tiene mucho carácter y no es de las que se rinden fácilmente.

  • BR : Ajumm…. que cansada me siento… ¡Qué rabia! aún tengo sueño –dijo despertándose con desgano, porque el día anterior había practicado hasta tarde y le dolían todos los músculos– Parece que hoy será un día soleado…

Ya estaba a punto de levantarse, pero cuando se sentó, sintió algo extraño detrás de ella, como si le estuvieran oprimiendo. Rápidamente se dio vuelta y sus ojos se abrieron como platos…

La tranquilidad de la mañana fue rota por el espantoso grito que se escuchó y que casi parecía que cualquier habitante de las afueras lo escucharía. Todos subieron alarmados a la segunda planta, Bulma seguida de Trunks y se encontraron con Vegeta, que había llegado disparado, rompiendo una ventana…

  • VG : ¡¡¡BRA!!! ¡¡¡¡¡BRAAAA!!!!! ¡¡¡ABRE INMEDIATAMENTE!!! –llamó exaltado– ¡¡SI NO ABRES, ROMPO LA PUERTA!!
  • BL : Vegeta, por favor, ¡cálmate! Bra, ¿puedes escucharme?… Soy yo, mamá.
  • BR : ¿Mamá? –preguntó en voz muy baja.
  • BL : Sí, cariño, todos estamos aquí afuera muy preocupados; ¿qué te ha ocurrido?
  • BR : ¿Podrías pasar tu sola un momento, por favor?
  • VG : ¡¿Qué?! ¡¿Qué es lo que estás ocultando?! ¡Te ordeno que abras inmediatamente! –dijo molesto.
  • BR : ¡¡SÓLO MAMÁ!! –dijo casi gritando.

Al parecer era obvio que algo le había pasado a Bra y no quería que nadie más lo supiera. Todos estaban muy tensos, especialmente Vegeta, que adora a su hija y esto de que estuviera nervioso no era para menos.

  • BL : Esperen aquí un momento, veré qué le pasa –dijo mientras se acercaba a la puerta y trataba de encontrar alguna explicación; era algo extraño que ella estuviera así y que le pasara algo que solo quisiera que se enterara su madre… No, pensó unos momentos, no creo que sea por lo que nos pasa a nosotras las chicas, ella nunca se ha mostrado nerviosa, a menos que se tratara de otra cosa…

Bulma entró a la habitación de su hija, que estaba a oscuras, y la encontró sentada en la cama cubierta con una manta. Se le acercó y suavemente acarició su cabeza…

  • BL : Cariño…, ¿qué te pasa? ¿Por qué gritaste de esa manera? ¿Acaso te lastimaste?
  • BR : ………. –No dijo nada, sólo agitó la cabeza negativamente y miró a su madre con sus ojos asustados.
  • BL : ¿Qué es lo que te asusta? Por favor, dímelo…

Ella no dijo nada, sólo se paró delante de ella. Tenía puesto un camisón de dormir pero pudo dejar al descubierto lo que estaba ocultando… Bulma estuvo a punto de soltar una exclamación pero se cubrió la boca con las manos y miró sorprendida…

  • VG : ¿Que demonios estarán haciendo? ¡Saben de sobra que detesto esperar! –siguió murmurando ante la mirada de Trunks, que no había dicho nada hasta ese momento.
  • TR : Vamos, papá, no te preocupes, seguro que son una de esas cosas de mujeres que creen que no entendemos, apuesto que es una tontería…
  • VG : ¡¿Tontería?! ¡¿Acaso gritarías así por una tontería?! ¡¿Sólo para fastidiar y sacarnos corriendo a todos los idiotas, eh?! –dijo realmente irritado
  • TR : Bueno, yo sólo decía…
  • VG : Mejor cállate y veamos qué pasa –en ese momento, Bulma asomó la cabeza por la puerta de la habitación y llamó a su marido.
  • BL : Vegeta… ¿puedes venir un momento ? –preguntó algo nerviosa.
  • VG : ¿Y ahora qué? ¡¿Que diablos tiene que no puede salir?!
  • BL : ¡¡¡SÓLO PASA!!!
  • VG : Como sea una tontería, esta mocosa se va a enterar –pensó para sí, mientras entraba al cuarto.

Trunks se quedó afuera algo confundido, pero no pudo dejar de oír la exclamación de asombro que su padre lanzó, y ya harto de tanto misterio, entró junto con ellos. Los vio a los dos con los ojos muy abiertos, mirando a Bra que estaba de pie.

  • TR : ¡Oigan! ¿Pueden decirme que rayos está…? ¡¡¡Santo cielo!!! –Dijo al ver la peluda cola que mostraba su hermana y que ondeaba rítmicamente de arriba a abajo…
  • BR : ¡Perfecto! ¡Ahora toda la familia esta enterada! ¡Sólo falta que venga el resto de la ciudad! –dijo fastidiada.

Bulma miró interrogante a su marido, pero él no supo qué decir, sólo que no podía dejar de salir de su asombro al ver la cola de su hija. El sabía que la cola era su legado como Saiyajin y al igual que él la tuvo una vez, cualquiera de sus hijos también la tendrían, pero Bra ya había pasado la edad en que tendría que salirle, porque solamente les crecen cuando son niños y Bra ya era una adolescente. Simplemente no encontraba una explicación, a menos que tuviera que ver algo la cruza con los humanos y los cambios que podrían provocar… Bulma lo sacó de sus pensamientos de una pequeña sacudida y vio que su hija estaba frente a él…

  • BR : Papá… ¿por qué me ha salido una cola? –preguntó con sus ojos llenos de lágrimas.

Realmente ella no lo sabía, nunca le habían contado de las características de su raza y de la presencia de cola, aunque sabía que su padre es un Saiyajin porque puede transformarse en SSJ al igual que su hermano. Pero nunca le había contado de donde venían, el planeta de origen, de su vida pasada; no, ella nunca debía de enterarse de eso, sería muy triste para ella. Pero tendría que contarle parte de la historia para aclarar sus dudas.

  • VG : ¿Podrían dejarnos solos un momento? –les dijo– Tengo que hablar con ella.
  • TR : Pero… ¿por qué no podemos escuchar? –Preguntó Trunks, pero inmediatamente retrocedió unos pasos ante la mirada que su padre le dirigió, que pareció atravesarlo.
  • BL : Ven, hijo, haz caso a tu padre –dijo Bulma, y en unos instantes salieron de la habitación.

Vegeta se sentó al lado de su hija, que estaba en el borde de la cama. Hacía mucho tiempo que no se sentaba a hablar con ella, desde que era una pequeña, y le parecía increíble que hubiera crecido tanto, pero aunque no lo demuestre abiertamente, para él siempre sería su pequeña. Ella estaba con la cabeza baja con la cola a un lado para no aplastarla, realmente estaba asustada y no lo entendía…

  • VG : Bra, no tienes por que asustarte, lo que te ha pasado no es nada malo…
  • BR : ¡¡¿¿NADA MALO??!! ¡¡MÍRAME!! ¡¡PAREZCO UN FENOMENO!! ¡¡UN ANIMAL!! –gritó muy alterada– ¡¡¡SI PRETENDES QUE ME QUEDE TRANQUILA ESTÁS TOTALMENTE LOCO!!!
  • VG : ¡¡¡NO ME HABLES EN ESE TONO, JOVENCITA!!! –dijo realmente molesto, pero sus palabras sólo ayudaron para que la muchacha estallara en llanto. Trató de serenarse, tenía que ponerse en su lugar y tratar de comprenderla– Bra… escúchame, no quería hacerte llorar, demonios, realmente yo no soy bueno para estas cosas. Trata de escuchar lo que te voy a contar…

Vegeta comenzó con su historia, del planeta Vegeta, de la raza de los Saiyajin, le contó cómo perdió su cola, y que no era la única a la que le había pasado eso, porque al hijo de Kakarot, Gohan, también le había salido cola.

  • VG : Lo que no entiendo es porqué te ha salido a tu edad –dijo pensativo.

Bra había escuchado todo atentamente y le parecía increíble, pero al mismo tiempo sentía desagrado por su cola a pesar de ser vestigio de su herencia como saiyajin.

Mientras tanto, en el piso de abajo, en la cocina, Bulma y su hijo esperaban el resultado de la conversación. Bulma estaba terminando de poner la mesa para el desayuno, pero estaba preocupada por su hija, de lo que le estaría contando su padre. Tenía miedo de cómo lo fuera a tomar, especialmente conociendo el carácter de su querido esposo, pero sabía que él sería cuidadoso con ella. Trunks estaba sentado en la mesa mirando al vacío, pensando en lo que había pasado, luego se levantó y fue donde su madre.

  • TR : Mamá, ¿por qué a mí no me salió cola como al hijo de Goku, Son Gohan?… –preguntó extrañado, ya que ni a él ni a Goten les había salido cola ni de pequeños ni de grandes.
  • BL : La verdad no lo sé, hijo… Tal vez podría deberse a algo genético, pero no estoy segura. Pobre de tu hermana, espero que lo esté tomando bien –dijo preocupada.

Arriba, la conversación seguía…

  • BR : No te sientas mal, papá, la verdad creo que yo exageré y discúlpame por haberte gritado antes… sólo que… esta cola me hace sentir rara, como si fuera una especie de mono…

Estas últimas palabras golpearon en el cerebro de Vegeta como agua fría. Recordó las consecuencias de tener cola, el poder convertirse en ohzaru, un mono gigantesco y destructor cuando veía la luna llena. Maldición, sería terrible, pero debía hacer algo para proteger a su hija… afortunadamente en estos días era luna nueva y no habría problema, pero mejor esperaría a ver qué sucede más adelante. Pero aún no debía contarle eso ni de la terrible transformación que podría sufrir.

  • BR : Hooolaaaaa… Tierra llamando a papá… ¿me recibes? –preguntó Bra, agitando su mano delante de sus ojos.
  • VG : Ah… ¿qué?
  • BR : Vaya, parecía que estabas en el hiper-espacio, ¿por qué estabas tan pensativo?
  • VG : No es nada. No te preocupes por tu cola, ya veremos qué hacer en los próximos días. Ahora vístete, que vas a llegar tarde a la escuela.
  • BR : ¿A la escuela? ¡¿con este rabo?! ¡Ni de broma, no pienso hacer el ridículo ni dejar que se burlen de mí! ¡Mejor me quedo aquí tranquila!
  • VG : ¡¡Escúchame bien, porque sólo lo diré una vez!! Lo que piensas hacer sería muestra de cobardía, dejarte vencer por algo que no tiene mucha importancia. Entiende que no es el fin del mundo… Recuerda que perteneces a una raza de poderosos guerreros que nunca se han dejado vencer. ¡¡¡Esta es una oportunidad para demostrar de qué estás hecha, no sólo a mí, sino a todos los que estamos contigo!!!

Era la primera vez que le hablaba así a su hija, como si fuera una adulta. Ella no podía comportarse así a pesar de lo fastidiada que se encontrara.

  • BR : Pero… la cola… –preguntó temerosa.
  • VG : ¡¡No te hagas problemas por ella!! ¡Simplemente enróscala en tu cintura, y si te preguntan, di que es un cinturón y se acabó! –dijo fastidiado. De pronto, los ojos de la chiquilla comenzaron a brillar y cambió su expresión mientras enroscaba su cola como había dicho su padre.
  • BR : Oye… no es mala idea, ya me imagino las caras de envidiosas que pondrán mis compañeras si se dan cuenta… –Vegeta ya estaba saliendo del cuarto y de pronto sintió a su hija que se colgaba de su cuello al mismo tiempo que el beso que ella le daba en la mejilla– Gracias, papá, tú siempre sabes cómo hacerme sentir bien… te quiero mucho.
  • VG : Yo también, pequeña –dijo algo avergonzado, después de todo, sólo a ella le aguanta sus arrumacos– Ahora date prisa o llegarás tarde.
  • BR : Bajo en un instante –dijo mientras cerraba la puerta de su cuarto.

Vegeta esbozó una pequeña sonrisa mientras bajaba a la planta baja a reunirse con su familia.

Love Affairs

por Nyaar

Era de noche en la ciudad, el viento soplaba y el ambiente estaba húmedo, ya que habían caído algunas gotas de lluvia. En la Capsule Corp, reinaba el silencio. No se oía ni un ruido, nada perturbaba el silencio nocturno salvo el rumor del aire al pasar entre las hojas de los árboles y algún que otro grillo instalado en el jardín.

De repente, un fuerte zumbido perturbó la tranquilidad de la noche y algo se estrelló contra el edificio, abriendo un tremendo boquete en el techo.

Todos se despertaron sobresaltados por el ruido y bajaron corriendo al salón, donde al parecer se había producido el choque. Una vez allí, vieron cómo una silueta destacaba de entre la polvareda que se había formado.

«¡¡¡Es una nave!!!» Exclamó Trunks, señalándola.

En efecto, una cápsula estaba situada en el medio del salón y parecía abollada por un lateral. Cuando el polvo se disipó completamente, pudieron entrever una silueta dentro de la nave. De repente, la cápsula produjo un ruido seco que llevó a Vegeta a ponerse en guardia. Él esperaba un ataque inmediato, pero no ocurrió nada hasta instantes después, cuando se abrió la puerta de la cápsula. El Saiya abrió la boca en sorpresa y bajó los brazos cuando del interior salió una mujer… ¡¡¡con una cola!!!

«E-es una Saiyajin…» Balbuceó Bulma escondiéndose instintivamente detrás de su marido. La mujer les miró uno a uno, analizándoles. Cuando le tocó el turno a Vegeta, los ojos de la mujer se abrieron con sorpresa [Traducido del Saiya]: «<¿Eres tú, mi Príncipe?>»

«Nyaar…» Dijo en voz baja, pero con la suficiente intensidad como para que ella le pudiera escuchar. Bulma miró a su marido; no entendía aquella lengua extraña que estaba hablando, pero su duda se disipó cuando vio a la extraña correr hacia ellos «¡Cuánto te he echado de menos!»

Vegeta abrió los ojos sorprendido cuando Nyaar le abrazó «Pensé que jamás volveríamos a vernos, Vegeta» Le dijo haciendo coincidir sus ojos azabaches con los de él.

Bulma carraspeó ligeramente y frunció el ceño a su marido, deseando saber quién era aquella mujer.

Como si la leyera el pensamiento, Vegeta comenzó a explicar mientras intentaba que ella le soltase «Eh, yo… eh, ella…» Por mucho que lo intentaba, no conseguía que las palabras se articularan en su garganta.

La mujer, viendo que no se aclaraba, le soltó y se encaró con Bulma «Bien, mi nombre es Nyaar, y soy la prometida del Príncipe. ¿Y quién eres tú, si se puede saber?»

Bulma tardó unos segundos en responder; Nyaar la había cogido por sorpresa y su mente no acertaba a relacionar las ideas. Cuando por fin se dio cuenta de lo que significaban las palabras de la Saiyajin, apretó los dientes con furia antes de responderla «¡¡Yo soy su mujer!!» Casi la gritó y, presa de un repentino ataque de rabia, cogió a Bra en sus brazos y a Trunks por la mano y se marchó escaleras arriba lo más deprisa que pudo.

«<¿Qué la pasa a la hembra?>» Preguntó la mujer, acercándose de nuevo a él. Con una rápida finta, Vegeta evitó su abrazo y evadió su pregunta con una propia «¿De dónde vienes? Pensé que habías muerto».

«Así que fue por eso por lo que te casaste con esa hembra… Bueno, no importa. Aquí va mi explicación:

Hace 30 años, cuando salí de misión desde Vegetasei hacia el planeta Krula, una nave de batalla del rey de los Tipherenos nos interceptó a mí y a mi escuadra destrozándonos. Yo conseguí escapar por muy poco, pero mis sistemas de vuelo estaban destrozados y yo, malherida como estaba, no podía arreglarlos. Caí en el planeta de destino, donde sus pacíficos habitantes me recogieron y me cuidaron, sin saber cuáles eran los propósitos que me habían llevado a su planeta. Cuando me repuse, les pregunté que si podían arreglar mi destrozada nave, pero ellos eran un pueblo tan primitivo que aún no había descubierto las naves espaciales. Aun así, me prometieron investigar en ella hasta conseguir arreglarla. Estuve allí cerca de 15 años, cuando por fin descubrieron la manera de reparar mi nave, y, cuando la operación llegó a su fin, yo reclamé el planeta en nombre del Sr. Freezer.

Comencé a buscar Vegetasei, pero, al ver que no conseguí encontrarlo por ninguna parte, decidí seguir conquistando planetas con la esperanza de que en alguno supiesen la localización exacta de nuestro satélite. Ni siquiera así me fue posible hallarlo, aunque, si mi scouter no se hubiera destruido en la batalla, estoy segura de que me hubiera sido más fácil.

En uno de los planetas en los que estuve, oí algo de un precioso planeta en la Galaxia del Norte que se llamaba Tierra, así que puse rumbo hacia aquí, con la esperanza de que pudieran decirme algo, o, por lo menos, conquistar un bonito planeta que nos sería bien pagado.

Lo que nunca pensé es que te encontraría establecido entre estas patéticas criaturas.»

Vegeta escuchó el relato de la mujer con atención. ¿Cómo era posible que no supiera que Vegetasei había sido destruido hace cerca de 30 años?

«Mañana partiremos hacia Vegetasei para casarnos según el rito Saiyajin» Siguió ella.

Bulma, que acababa de dejar a los niños en la cama, se sorprendió de que su marido no la contestara nada.

«Mañana hablaremos» Dijo Vegeta con su habitual tono de voz «Puedes dormir en ese cuarto de ahí» Señaló.

«Está bien, Príncipe. Verás qué contento se va a poner tu padre cuando le digamos la buena nueva. Sayônara» Saludó la mujer antes de meterse en el cuarto que le había sido asignado.

Cuando Nyaar desapareció por la puerta de su habitación, Bulma salió de su escondite y se acercó a Vegeta, que miraba la puerta cerrada del cuarto de la Saiya. Al sentirla, se giró hacia ella.

«…Vegeta… dime que no es verdad lo que ella ha dicho… Por favor, dime que no es cierto…» Sollozó ella poniendo sus manos sobre sus brazos «Bulma…» comenzó; no sabía cómo decírselo «Es la verdad. Ella y yo estamos prometidos.»

«No…» Susurró ella girando la cabeza a un lado y apretando sus manos en sus brazos y casi clavándole las uñas.

«Lo siento… Mi padre…» Comenzó a explicar.

«¡¡TU PADRE ME DA LO MISMO!!» Le gritó cortándole.

«Pero, Bulma…»

«¡¡¡LO ÚNICO IMPORTANTE ES QUE MAÑANA TÚ Y ESA ZORRA ESTARÉIS VAGANDO POR EL ESPACIO!!!» Tras decir esto, se alejó de él, chocándose con los muebles, ya que las lágrimas la cegaban. Subió las escaleras que llevaban a la planta de arriba y, quedándose ante el cuarto de Trunks le gritó «¿SABES? ¡¡ME IMPORTA MUY POCO SI TE CASAS CON ELLA!!» Tras esto, entró en el cuarto dando un portazo.

«¿Qué ocurre, mamá?» Preguntó el joven.

«Nada Trunks, no pasa nada –Dijo la mujer limpiando los senderos que las lágrimas habían marcado en sus mejillas– sólo no dejes entrar a tu padre.»

«Eh, pero…» Los ojos azules de Trunks la miraron interrogante y, al encontrarse con los de su madre, comprendió que, pasara lo que pasase, era algo entre ellos dos y que él no podía solucionar «Está bien, como quieras»

Vegeta, que aún estaba en el salón intentando buscarle una explicación a lo que acababa de suceder, resolvió seguir los pasos de Bulma. Una vez en el piso de arriba, llamó a la puerta del cuarto «Oye Bulma, yo no tenía ni la más remota idea de que ella estuviera viva, si no, te lo habría dicho. Además…»

«¡¡VETE DE AQUÍ!! ¡¡¡NO QUIERO OÍRTE MÁS!!!» Gritó desde dentro del cuarto, cortándole de nuevo.

Él apretó los puños y, sin poder contenerse la gritó «ESTÁ BIEN, MALDITA SEA; NO TENGO POR QUÉ AGUANTAR ESTO» Dio un fuerte golpe a la puerta y se marchó de allí. Cuando estaba a punto de bajar las escaleras, oyó los sollozos de Bra. Dirigió hacia allí sus pasos y entró dentro con malhumor «¿Y A TI QUÉ DEMONIOS TE OCURRE?»

La pequeña enmudeció de repente y miró a su padre, totalmente asustada. Nunca le había visto tan enfadado. De pronto, hizo un puchero y continuó llorando, aún más fuerte que al principio.

«Lo…lo siento, Bra, no debería haberte gritado…»

La dijo algo más calmado, intentando que la chiquilla le perdonase «Vete de mi cuarto» Le dijo «No quiero que estés aquí. Eres malo, quiero que venga mamá»

Esa fue la gota que colmó el vaso. Apretó los dientes, intentando en vano dominar su furia.

«¡¡¡MALDITA SEA!!! ¡¡¿¿CON QUE ÉSAS TENEMOS??!! BIEN, COMO TE OIGA LLORAR ESTA NOCHE, ¡¡¡TE PROMETO QUE VAS A TENER UNA BUENA RAZON POR LO QUE HACERLO!!!»

Con un portazo, se marchó hacia su cuarto, con la esperanza de poder reanudar su sueño, interrumpido por la llegada de Nyaar. Allí, por mucho que lo intentó, no consiguió pegar ojo, así que, aún enfadado, bajó al salón, hacia la cámara de gravedad. En su camino encontró la abollada nave en la que había venido la Saiya. Se paró ante ella, mirándola fijamente, como si la culpara de todo lo que había pasado en esa noche y, con rabia, partió el cristal de un puñetazo.

Al llegar a la puerta de la cámara, introdujo la contraseña que le permitiría entrar dentro y aumentó la gravedad a 250g. Se transformó en SSJ y activó a todos los robots de entrenamiento que había en la sala. Pronto la cámara se vio envuelta en un fiero combate en el que las patadas y los puñetazos volaban en todas direcciones, tanto suyas como de los androides, pero con la única diferencia de que él las esquivaba y los pobres robots no. Excepcionalmente, uno de los robots consiguió rozarle, haciéndole un corte en la mejilla derecha. Apretó los dientes y los puños con rabia y su aura estalló, produciendo una explosión que destrozó literalmente a los androides, reduciéndolos a un amasijo de cables, hierros y plástico fundido, bastando también para destrozar una gran parte del techo de la sala. Se sentó en el suelo y sus cabellos pasaron de rubios a morenos. No se molestó en apagar la máquina, ya que la explosión la había destruido. Se sentó bajo el agujero, apoyando la espalda en lo que quedaba de máquina. Estaba sudando y respiraba deprisa. Cerró los ojos y respiró profundamente, dejando que el fresco aire nocturno chocara contra su cara, relajándole. Lentamente abrió los ojos y miró a los montones de chatarra a su alrededor, iluminados por la pálida luz de la luna llena «Bulma va a tener trabajo mañana» Pensó, pero al momento se corrigió. Mañana, ella no iba a querer ni verle, así que, mucho menos iba a arreglar este estropicio. Esa estúpida de Nyaar… ¿Por qué había tenido que regresar? ¿Por qué no murió con los demás? Cuando por fin había creído librarse de ella para siempre, esa condenada mujer tuvo que reaparecer y, como si no fuese eso bastante malo, a Bulma le había dado uno de sus ataques de celos y no le había dejado explicarse «Maldito sea mi padre por haberme prometido a ella» Masculló. «¿Cuándo entenderá que ella es la única?»

Sus pensamientos fueron interrumpidos por los sollozos de Bra, audibles aún a esa distancia. Desde el cuarto de Trunks, Bulma también los oyó y salió al pasillo, donde se encontró con Vegeta. Se miraron unos instantes y Bulma dijo apartando la mirada «Pensé que no la oirías…»

Él se encogió de hombros «Da igual. Ve tú, ya que a mí no quiere verme» Se dio la vuelta para marcharse, pero ella le tocó ligeramente en el hombro «Vegeta…»

Éste se dio media vuelta y quedaron los dos frente a frente, mirándose a los ojos.

«Vegeta, yo… quería pedirte perdón por lo de antes… creo que fui muy injusta contigo…»

«Yo debería habértelo dicho…» Bulma le puso un dedo en los labios para callarle y entonces se fijó en la sangre que salía de su mejilla derecha. Rebuscó en sus bolsillos y encontró un pequeño pañuelo. Le vio hacer una mueca de dolor cuando limpió el corte, pero inmediatamente una pequeña sonrisa cruzó su cara. Ella se la devolvió y prosiguió «Soy yo quien tiene que disculparse… No soportaba la idea de que te marchases con otra mujer. Te quiero demasiado para quedarme tan tranquila después de lo que había oído…»

«Bulma…» La llamó, colocando una mano bajo su mentón «Te quiero. Desde siempre. Por nada del mundo me marcharía con otra.» Acercó su cara a la de ella y susurró «Tú siempre serás la única mujer de mi vida…» Tras esto, la besó, tierna y profundamente.

Por la puerta de su cuarto asomaba la cabecita de Bra, que les estaba espiando. Se rió, captando así la atención de su madre «Bra, ¿Qué haces ahí?» Dijo suavemente. Con otra risa, la chiquilla se escabulló dentro de su cuarto.

«Vegeta, espérame aquí. Ahora salgo» Él asintió con la cabeza

Bulma entró en el cuarto y vio que Bra la miraba sentada en su cama. La cogió en brazos y la acostó, sentándose después en uno de los laterales de la cama «Bra, cariño, ¿te has enfadado con papá?»

«Sí…»

«¿Y eso?» Deseó saber.

«Porque fue malo contigo. Te hizo llorar… » Dijo la pequeña frunciendo el ceño.

«No, él no fue malo conmigo, lo único que pasó es que no nos entendimos bien, eso es todo»

«Además, me gritó.»

«Porque estaba enfadado. Y con razón.»

«¿Estaba enfadado conmigo?»

«No, cariño, estaba enfadado conmigo, y ya sabes que cuando papá se enfada grita a todo el mundo».

Bra asintió «Sí…»

«Pues, venga, papá está ahí fuera. Ve y dile que no te has enfadado con él por lo de antes. Yo te espero aquí.»

Ella salió fuera y encontró a su padre apoyado en la barandilla, mirando absorto la cápsula. No había visto a la pequeña. Abrió la boca sorprendido cuando Bra cogió una de sus piernas «Bra, ¿qué…?» Comenzó a decir pero, por tercera vez en la noche, le cortaron en medio de la frase.

«Te quiero papá» Dijo sonriéndole. Vegeta puso su mano suavemente sobre la cabeza de su hija, sonriéndola «Yo también. Ahora, a la cama» Tras decir esto, la cogió en brazos y la llevó adentro, donde Bulma les esperaba. La acostó y la dio un beso en la frente.

La pareja salió del cuarto de la pequeña y se fueron a la cama «Por fin podré dormir» Pensó el Saiya

Había pasado media hora desde que sus padres se habían marchado de su cuarto, y la pequeña Bra, aún despierta, pensaba en la extraña mujer que había llegado aquella noche. «Es guay…» Pensó, acordándose del rabo de la Saiyajin «Ojalá pudiera verlo más de cerca…» Deseó. Miró al techo por unos momentos, y sus pequeños ojos se entrecerraron con picardía «¿Por qué no?»

Se levantó de la cama dando un salto y entreabrió la puerta con cuidado para no hacer ruido. Después bajó las escaleras rápidamente y se escondió tras la nave espacial. Una vez pasaron unos segundos, sacó la cabeza por un lado, para ver si había sido descubierta. Sopló con alivio y salió de su escondite, dirigiéndose hacia la habitación más cercana. Abrió la puerta con cuidado, pues esperaba encontrarse a la mujer dentro, pero frunció el ceño cuando vio que se había equivocado de habitación. Sin desanimarse, probó en la de al lado, donde sus ojos se abrieron maravillados al descubrir la armadura de la mujer en el suelo «Wow…» Susurró acercándose a ella. Al instante, sus ojos descubrieron algo más llamativo; la cola de la mujer caía por uno de los laterales de la cama. Sin hacer ruido, se acercó a la cama y alargó su manita para tocarlo.

En ese instante una poderosa mano la agarró por la muñeca. Bra abrió la boca asustada y Nyaar colocó su otra mano en su boca, para que no pudiera gritar. Se levantó de la cama, se calzó las botas y salió de la habitación, dirigiéndose al cuarto donde dormían sus padres.

Una vez allí, abrió la puerta con brusquedad y los encontró a los dos dormidos. Nyaar apretó los dientes y encendió la luz mientras gritaba «¡¡SABES DE SOBRA QUE NO PUEDES DORMIR CON OTRA HEMBRA ANTES DE LA CEREMONIA!!»

Los dos se incorporaron rápidamente al oír los gritos y Vegeta se colocó entre la Saiyajin y su mujer. De repente, se fijó que Bra pataleaba en sus brazos, intentando desesperadamente librarse de su agarro.

«Nyaar, nunca me iré contigo y, te advierto que, como no sueltes a mi hija ahora mismo, tendrás que vértelas conmigo» Amenazó bastante alterado.

«No me das miedo, Príncipe. Además, en cuanto hable con tu padre…»

«Ju, dudo mucho que puedas hacerlo si no te mando al Infierno, Nyaar.» La cortó » Mi padre murió hace mucho, mucho tiempo al igual que Vegetasei. Ahora, suéltala y lárgate de mi casa, ahora que aún estás a tiempo.»

Ella hizo caso omiso de sus amenazas, pero retrocedió unos pasos, saliendo al pasillo «Vaya –Dijo muy sorprendida– Nunca pensé que nuestro planeta pudiera ser destruido…» Estuvo unos segundos en silencio y continuó «Por eso nunca logré encontrarlo… ¿Cómo…?»

«Fue Freezer» Sentenció.

«¿Cómo? ¿El Sr. Freezer? ¿Te has vuelto loco? ¿Por qué nos iba a traicionar?» Preguntó con asombro.

«Ese miserable nos tenía miedo, por eso decidió acabar con toda la raza Saiyajin. Un mes después de que tú te fueras, Freezer destruyó el planeta. Pensó que con eso nos liquidaría a todos. Fue un craso error que le costó la vida»

«Quieres decir que…»

«Kakarot, el hijo de Bardock, mató a Freezer cuando luchamos contra él en Nameksei..»

«¿El hijo de Bardock mató al Sr. Freezer? Entonces ¿qué se supone que estabas haciendo tú? Porque, un Príncipe de tu categoría debería haberse bastado para derrotarle… Quizás es que incluso un guerrero de clase baja como Kakarot es más fuerte que tú…»

«¡¡CÁLLATE!!» Gritó apretando los dientes y los puños.

La mujer soltó una carcajada «Vamos, hombre, no te alteres. De todas formas, tengo razón ¿a que sí? Además, ¿Cómo iba a vencer a Freezer un debilucho como tú?»

Estas últimas palabras golpearon al Saiya como un mazo. Sintió la rabia y la ira crecer dentro de él «¡¡¡SUELTA A MI HIJA Y PELEA CONMIGO!!! ¡¡¡NO PERMITIRÉ QUE SIGAS INSULTÁNDOME!!!» Gritó Vegeta furioso. Las venas asomaban por su cabeza y cuello y sus músculos estaban tensos, preparados para el combate «¡¡¡VAMOS!!! ¡¡¿A QUÉ ESPERAS?!! ¡¡¿ES QUE ACASO ME TIENES MIEDO?!!» Levantó el puño amenazadoramente.

La mujer volvió a reír «¿Miedo? ¿De ti?» Dijo soltando a la niña, que fue a esconderse tras su padre.

Bajó al salón de un salto, cayendo cerca del lugar donde estaba escondido Trunks, que había salido de su cuarto para ver lo que sucedía «Acepto tu desafío, Vegeta» Dijo la mujer «Pongámonos nuestros trajes de batalla. Quiero llevarme un trozo del tuyo cuando acabe contigo. Me servirá de recuerdo»

«Sea» Dijo Vegeta desde la puerta del dormitorio antes de entrar dentro.

La mujer sonrió y entró también en su cuarto. Allí, recogió su armadura del suelo y se la colocó encima de la camiseta roja que llevaba. Se puso también los guantes quienes, junto con las botas y sus cortos pantalones negros terminaban su atuendo. Preparada así, salió al salón. Por su parte, Vegeta se puso su habitual traje de batalla, pero con la diferencia de que ya no llevaba la armadura característica Saiyajin.

Antes de salir de la habitación, Bulma le llamó «Ten cuidado, cariño. Tengo un mal presentimiento…» Él asintió y salió fuera, donde Nyaar le esperaba, dispuesto a pelear.

«Vaya, ya no llevas armadura… ¿Es que acaso está mal visto entre estas patéticas criaturas? Bueno –Se encogió de hombros– Pues peor para ti.»

Sin previo aviso, la mujer le atacó con un fuerte puñetazo que le pilló totalmente desprevenido y le envió fuera del edificio, atravesando la pared. Mientras él se reponía del golpe, ella, aún dentro de la casa, se acercó a su nave espacial y miró al boquete practicado en el techo, por el que se colaba la luz de la luna llena. En el momento en el que los rayos de luz entraron por sus ojos comenzó la transformación. Al ir creciendo en tamaño, el salón se la quedó pequeño y comenzaron a derrumbarse el techo y las paredes. Uno de los trozos de techo que se derrumbaron cayó ante la puerta del cuarto donde estaban Bulma y Bra, dejándolas encerradas. Vegeta, desde fuera, las oyó pedir ayuda y corrió hacia allí sin importarle para nada Nyaar, quien, sin que él se diera cuenta, había acabado su transformación. El Saiya llegó frente a la puerta del cuarto donde se encontraban ellas y descargó un puñetazo tal que su puño atravesó el muro. Cuando lo sacó, instantes después, la pared se desmenuzó en varios pedazos. De repente, sintió una energía descomunal detrás de él que hacía temblar el suelo. Giró la cabeza y abrió la boca en shock cuando vio que la mujer se había transformado en un ozharu SSJ. Sin dejarle reaccionar, le agarró con una mano.

«NO TE ESPERABAS ESTO, ¿EH?» Preguntó la mujer levantando su puño para poder estar frente a frente «¿QUÉ PASARÍA SI HICIERA ESTO?» Preguntó Nyaar inocentemente mientras apretaba su mano. Él gritó, intentando liberarse antes de que el gigantesco simio le rompiera todos los huesos. Cuando Nyaar pensó que ya había apretado bastante como para que se diese cuenta de su poder, le lanzó contra el muro de la casa, con tal fuerza que no sólo lo atravesó, sino que también rompió el muro que vallaba la Capsule Corp y fue a estrellarse contra el edificio de enfrente. Con el impacto, una gran parte de él se había desmoronado y los cristales yacían en el suelo, junto a los ladrillos y demás escombros. Hubo una explosión bajo ellos que los lanzó hacia la calle, donde la gente más curiosa se agolpaba para ver lo que había sucedido. Cuando se disipó el polvo, Vegeta se encontraba de pie sobre los cascotes. Apretó los dientes y llevó una de sus manos hacia su cabeza, dejándola allí durante unos instantes. Cuando la separó y vio su guante manchado de rojo, apretó los puños y los dientes con fiereza antes de despegar hacia el cielo. De repente, la monstruosa Nyaar apareció delante de él, haciendo que la gente saliera huyendo a esconderse en sus casas. «¿QUÉ TE HA PARECIDO?» Dijo con burla volviéndole a atacar. Esta vez, Vegeta estaba preparado y consiguió esquivar todos los ataques de la mujer. Ella no podía comprender cómo podía moverse tan rápido que había veces en las que incluso le perdía de vista. En una de esas veces, Vegeta la cogió desprevenida y la dio un tremendo puñetazo que hizo que se tambaleara, aplastando así varios coches que se encontraban aparcados.

«¡¡BASTARDO!!» Gritó furiosa lanzándose de nuevo al ataque, esta vez utilizando su cañón de energía. El Saiya, viendo sus intenciones, voló rápidamente hacia arriba, pero esto era justo lo que ella pretendía que hiciera.

De repente, Nyaar desapareció de la vista del Saiya. Para cuando la volvió a encontrar se encontraba justo encima de él. Lanzó su tremendo puño contra él, frenando así su ascensión. Su gigantesca masa unida a la tremenda velocidad a la que se desplazaba, le empujaron contra el suelo. No pudo más que gemir cuando el tremendo puño le incrustó en el duro asfalto. Al instante, el gigantesco ozharu derrumbó todo un edificio sobre él.

Nyaar se carcajeó de la situación de su enemigo «ESA SERÁ TU TUMBA, VEGETA»

La risa la duró poco porque el joven Trunks, que no podía quedarse más tiempo de brazos cruzados mientras esa miserable bastarda golpeaba a su padre, había salido de su escondite, lanzando un tremendo Final Buster contra Nyaar. Esto la cogió por sorpresa, ya que no se esperaba ningún ataque y el poderoso rayo la sacó fuera de la ciudad, atontándola durante un rato.

«¡Papá!» Exclamó Trunks, corriendo hacia el lugar donde Nyaar le había enterrado. Abrió la boca cuando vio la gran cantidad de escombros que había sobre él «Debo darme prisa» Se instó el joven destrozando los escombros que cubrían a su padre con sus potentes energy ha.

«Respóndeme» Volvió a llamar, asustado, cuando ya había desecho la gran mayoría de los escombros. Aún corrió más cuando entre los escombros y los cristales descubrió un retazo de tela azul. Cuando finalmente consiguió desenterrarle, le encontró empotrado en el suelo, con los ojos cerrados y los dientes apretados. El chico se asustó cuando vio que los retazos de tela que recubrían su estómago y parte de su pecho estaban pegados a su cuerpo por la sangre caliente que salía de sus numerosas heridas. Trunks se agachó a su lado «Papá…» Le llamó zarandeándole suavemente «…responde…»

Vegeta gimió y apretó su puño derecho, luego abrió lentamente los ojos «Trunks…» Dijo en voz baja.

El muchacho sonrió, respirando tranquilo «Sí…»

Con una mueca de dolor, se incorporó con la ayuda de su hijo «Atch…» Gimió al tocarse las heridas «Esa maldita bastarda… ¿dónde está?» Preguntó mientras Trunks le ayudaba a levantarse.

«La envié hacia allí con un Final Buster –Señaló Trunks– Aprovechemos ahora y convirtámonos en SSJ para acabar con ella»

«No, Trunks»

«Huh? ¿Por qué no?» Quiso saber el chico

Vegeta le golpeó en el cuello, dejándole inconsciente antes de responder a su pregunta «Esto es algo que debo hacer solo. Además, no quiero arriesgar tu vida innecesariamente. Tu madre me mataría si te pasase algo» Dijo casi con una sonrisa antes de dejarle en el suelo. Tras esto, puso una mano en su estómago y apretó el puño, haciendo que su ki se inflamase y le transformara en SSJ.

Cuando vio de que las piedras del suelo temblaban como si hubiese un terremoto, comprendió que Nyaar había vuelto. Entonces, tras dejar escondido a Trunks salió al encuentro del ozharu «VAYA, PENSÉ QUE NO TE VOLVERÍA A VER CON VIDA… NO TE HABRÉ HECHO DAÑO, VERDAD?» Se mofó la Saiya

«CÁLLATE, ZORRA!!» Gritó Vegeta lanzándola un pequeño energy ha

«¿A QUIÉN LLAMAS TÚ ZORRA, INSECTO? AUNQUE SEAS UN SSJ NO CONSEGUIRÁS VENCERME» Sentenció intentando pisarle, cosa que no consiguió «DEBERÍAS ENSEÑAR A TU HIJO A NO ATACAR POR LA ESPALDA, VEGETA. SI NO, ACABARÁ SIENDO UN COBARDE COMO TÚ»

«CÁLLATE YA!!!»

«¿POR QUÉ NO ME CALLAS TÚ?» Dijo desafiante.

Vegeta no se lo pensó dos veces. Se lanzó con un puño por delante contra la monstruosa Nyaar pero, en vez de golpearla en la cara como ella pensaba que iba a hacer, en el último segundo voló hacia arriba «¡¡FINAL FLASH!!» Gritó lanzando un energy ha contra los ojos del ozharu.

Ella rugió de dolor cuando impactó contra su cara, cegándola momentáneamente «¡¡PAGARÁS POR ESTO!!» En ese momento comenzó a preparar un ki blast para lanzarle.

«Ahora es cuando tengo que cortarla el rabo» Pensó el Saiya, lanzando rápidamente un Ki En Zan que acertó en su cola. Nyaar consiguió lanzar su poderoso ki blast antes de revertir a su forma original. Vegeta abrió los ojos en shock cuando vio la gigantesca bola de energía dirigirse hacia él. Realmente, la Saiyajin lo tenía muy preparado, ya que si no lo detenía, la explosión volaría toda la ciudad. Así pues, se afianzó bien en el suelo y colocó sus dos manos delante de él, para intentar detenerlo. Por fin, y tras usar gran parte de su energía, logró desviar la bola hacia el cielo. Jadeando, giró sus ojos hacia el lugar donde la había visto por última vez y vio que se había esfumado «¿DÓNDE ESTÁS, ZORRA?»

«AQUÍ, MISERABLE» Nyaar apareció delante de él y con una certera patada en la cara le mandó contra la Capsule Corp. Atravesó los dos muros, pasando por delante de Bulma y Bra y saliendo por el lado contrario.

«Mamá ¿qué ha sido eso?» Preguntó la pequeña.

«Tu padre, Bra, tu padre» Dijo Bulma bastante preocupada mirando el boquete por el que había salido su marido.

«¿Papá?» Dijo la pequeña, sorprendida de que alguien pudiera golpearle tan fuerte.

«Sí, enana, tu padre» Dijo Nyaar «Recuerda esto bien; si él no es para mí, ¡¡no será para nadie!!» Exclamó mirando a Bulma a la vez que levantaba una mano hacia ella «Sayônara» Dijo antes de lanzar un ki blast.

Salió fuera, riéndose «¿Has visto eso, Vegeta?» Preguntó mirando hacia atrás despreciativamente.

«¿Qué demonios has hecho?»

«¿Yo? Nada…» Dijo inocentemente «Sólo me encontré con dos pulgas ahí detrás y las he liquidado…»

«¡¡¿¿QUÉ??!!» Exclamó abriendo los ojos en shock y sintiendo cómo se formaba un nudo en su garganta.

«Sí, hombre, ya sabes a las que me refiero…»

«BASTARDA!!!» Gritó, lanzándose contra ella furioso arrollando con su aura todo lo que encontraba en su camino. Ella no se esperaba esta reacción y Vegeta la golpeó repetidamente hasta que cayó al suelo, retorciéndose de dolor.

Rápidamente, entró en las ruinas de la Capsule Corp «¡¡BULMA!! ¡¡BRA!!»

«Aquí…» Dijo la mujer débilmente. Vegeta se dio la vuelta y encontró a Bulma con el cuerpo ensangrentado de Bra en los brazos. Las lágrimas resbalaban por la cara de la mujer.

«Bra…» Susurró su padre mirando el cuerpo de la pequeña y agachándose a su lado.

«P-papá… ¿a que lo… he hecho bien?» Dijo la pequeña débilmente, sonriendo a su padre antes de desvanecerse.

«Sí pequeña, muy bien…» Dijo él suavemente. El nudo en su garganta apenas le dejaba respirar. Cerró los puños, apretando los dientes y se levantó, perdiéndose su mirada fuera de la casa y con una extraña expresión en la cara «¿Bulma?» Dijo muy bajo, casi en un susurro y sin mirarla

«Yo estoy bien, Bra me protegió del impacto, pero tú… estás sangrando mucho…»

«Bulma, coge a Bra y salid de la casa. Aquí no estáis seguras» Dijo en el mismo tono

«Pero…» Ella miró en sus ojos, intentando encontrar una respuesta. En vez de eso, encontró odio, dolor y poder. ¿Poder? Esa mirada… daba miedo. Nunca le había visto mirar así a nadie. Ni siquiera cuando estaba furioso.

Esa mirada era realmente muy parecida a la de Gokuh cuando Freezer mató a Krilin en Nameksei. Debía de ser por eso. Vegeta había cambiado mucho desde que nació la pequeña. Estaba muy unido a ella…

«VAMOS BULMA, MUÉVETE!» La gritó, alejándola así de sus pensamientos

«S-sí, ya voy…» Respondió algo asustada por su reacción. Cogió a Bra en sus brazos y antes de marcharse se giró hacia él.

«Vegeta… ten cuidado…» Le dijo suplicante. Él se giró, dedicándola una sonrisa «Hum, no te preocupes tanto por mí. Ella no podrá conmigo ahora» Dijo muy convencido de sí mismo «Voy a hacerla pagar por todo lo que ha hecho.»

Ella asintió, sin comprender muy bien el cambio que había dado. ¿Cómo podía estar tan seguro de que iba a poder vencerla? De repente, su pensamiento se dirigió hacia su hijo «¿Dónde está Trunks?» Preguntó preocupada por el joven.

«Allí» Respondió señalando el montón de cascotes «Lo dejé inconsciente para que no interviniera» Dijo para despreocuparla «Ahora vete. Quizás esto no sea muy seguro dentro de unos instantes» Sorteando las pilas de cascotes y escombros consiguió salir de las ruinas de la Capsule Corp.

«Hum» La dijo mirándola despectivamente «Parece que ya te has levantado»

Ella apretó los dientes con rabia, dibujándose en su rostro una fiera mueca «Maldito seas, tú y este odioso planeta de débiles y patéticas criaturas. ¿Desde cuándo te ha preocupado lo que le pueda pasar a los demás? ¡¡Te han pegado la forma de ser y el sentimentalismo propios de una raza de débiles como ésta!!» Exclamó con tono acusador, esperando enfadarle con sus hirientes palabras y así volverle más descuidado. Vegeta clavó en sus ojos una mirada fría y dura, revestida de odio. A pesar de sus palabras, la sonrió «Sí, quizás tengas algo razón después de todo. Los humanos son débiles, patéticos y demasiado sentimentalistas, siempre buscándole un sentido a todo lo que ocurre en su planeta y en sus calmadas vidas diarias, –Sus facciones se endurecieron, perdiéndose la sonrisa– pero no voy a consentir que destruyas mi nuevo planeta y a los humanos sólo por eso, aunque seas de mi propia raza.»

«¿Lo ves? Eres igual que ellos, ¡o incluso peor! ¿Dónde está tu orgullo de Saiyajin? ¡¡Si Vegetasei no hubiese sido destruido, ahora mismo serías condenado a muerte por traición para con nuestras leyes!!»

«Eso hace mucho que dejó de importarme, Nyaar» Dijo para gran asombro de ella «Ahora –Dijo haciendo que su ki envolviese su cuerpo– ¡¡es tiempo de que pagues la osadía de haber desafiado al Príncipe de los Saiyajins!!»

Apretó los puños y gritó, concentrando su ki cada vez más.

La tierra comenzó a temblar y el viento agitó con furia las ramas de los árboles y el pelo de la mujer, que miraba en shock como su aura se hacía más y más poderosa, a la vez que resplandecía con fiereza. Su pelo cambió a un tono más pálido y su aura comenzó a desprender rayos. Con un último esfuerzo, alcanzó el nivel 2 de SSJ.

«¡¡¡E-es imposible!!!» Balbució «Siempre he sido más fuerte que tú» Dijo tan sorprendida como asustada. Retrocedió unos pasos hacia atrás, agitándose nerviosamente.

«Sigues tan baka como siempre. Yo he luchado muchas más veces que tú, casi incluso dejándome la vida en cada combate. No pretenderás que esté toda la vida en el mismo nivel, ¿verdad? Pero ahora no es tiempo de dar explicaciones –Sonrió sarcásticamente– ¡¡¡es tiempo de que mueras!!!»

Con un rugido, cargó contra Nyaar, que le miraba ir hacia ella sin poder moverse de lo asustada que estaba. Nunca se le ocurrió que pudiera haber alguien más fuerte que ella, y nunca imaginó que ese alguien pudiera ser de su propia raza. Su cara reflejaba horror y asombro cuando Vegeta llegó a su lado, golpeándola en el estómago fuertemente, rompiendo incluso la armadura de la mujer. Ella cayó de rodillas al suelo, echando sangre por la boca. Él la dio una patada en la cara que la envió contra el muro de la Capsule Corp, que se estremeció con el impacto. Nyaar apretó los dientes y comenzó a lanzar ki blast contra Vegeta, creando una nube de polvo donde él estaba «No podrás vencerme, Vegeta» Dijo casi riéndose, con total inseguridad en su voz. Abrió los ojos en shock cuando vio la silueta del Saiya entre el polvo y, presa del pánico despegó hacia el cielo a toda velocidad. Cuando ya pensaba que se había librado de él, algo, cogiéndola por un tobillo, detuvo su vuelo. Vegeta dedicó a la mujer una de sus *encantadoras* sonrisas cuando ella giró la cabeza para ver qué era lo que detenía su vuelo, viendo cómo sus ojos se ensanchaban con terror. Con un movimiento la lanzó contra el suelo, donde creó un cráter con el impacto. Al momento bajó a tierra, colocándose a su lado.

«Vegeta, no me mates, por favor. Me iré de la Tierra, lo juro» Suplicó la mujer, casi llorando

Él sonrió, con ironía en su voz «¿Y qué me dices de tu orgullo? Un guerrero nunca debe suplicar por su vida ¿Acaso lo has olvidado?» La dijo duramente y sin dejar de amenazarla

«Yo…» Dijo entre sollozos.

«¡Eres patética!» Ella abrió la boca cuando vio que su enguantado puño bajaba hacia su pecho. No sintió dolor cuando él la rompió las costillas, pero sí que notó que le costaba mucho más respirar. Cerró los ojos al ver que la mano del Saiya la apuntaba y desprendía destellos azulados. Sabía que la iba a dar el golpe de gracia.

«¡¡Espera, Vegeta!!» Dijo una voz. El aludido se giró para descubrir quién había osado detenerle

«¡¡Kakarot!! Debí suponer que eras tú. ¡¡Déjame en paz, ésta no es tu batalla!!»

«Déjala vivir. Quizás ella pueda cambiar…»

«¡¡No sabes lo que estás diciendo!! ¡Ella volverá para vengarse si la dejo marchar!»

«Vegeta –Dijo Gokuh acercándose al otro Saiya– ¿recuerdas cuando luchamos tú y yo por primera vez? Tú te encontrabas en la misma situación en la que está ella ahora. Yo sabía perfectamente que regresarías en busca de venganza y, sin embargo, le pedí a Krilin que te dejara marchar. Ahora yo te pido que la perdones la vida»

Vegeta se quedó en silencio unos momentos antes de contestar «Krilin accedió, es cierto, ¡¡¡pero yo NO!!!» Su mano brilló por unos momentos y un Big Bang Attack acertó en el cuerpo de Nyaar, sumiéndolos a los dos en una nube de polvo.

«¿Por qué lo has hecho? ¡¡Vamos, dímelo!!» Casi le gritó

«¡¡CÁLLATE YA Y DÉJAME EN PAZ!!» Le gritó encarándose con él y agarrando su camiseta, amenazante «¿Quieres una respuesta? ¡Pues aquí está tu maldita respuesta! ¡¡YO no soy tan estúpido como para ir dejando a mis enemigos con vida esperando que cambien y se hagan *buenas personas* !!»

Hubo un tenso silencio entre los dos que duró unos momentos. Luego, Gokuh sonrió «Sí, tienes razón, pero tú has acabado siendo una *buena persona* …»

Vegeta parpadeó varias veces; no se esperaba esa respuesta. Abrió la boca para gritarle algo pero la volvió a cerrar, soltándole después. Volvió a la normalidad, dándose la vuelta y dándole la espalda a Gokuh casi por completo antes de suspirar. Ese maldito Kakarot siempre sabía como exasperarle. Por fin se decidió a hablar «Si yo fuera una *buena persona* como tú dices, no la habría matado, ¿no crees?»

«Hum» Dijo Gokuh colocando los brazos detrás de su cabeza «Sí, es verdad, pero también es cierto que ya no eres tan malo como antes. ¿A que tengo razón?»

«Humpf» Gruñó en contestación mirando hacia otro lado. Gokuh cambió de tema, sabiendo que éste era un tanto *delicado* para su colega «Veo que ya has alcanzado el nivel dos de SSJ…»

«Sí» Respondió escuetamente. Aún estaba un poco molesto por lo que le había dicho Kakarot hacía unos momentos.

Gokuh observó al otro Saiya por unos momentos. Abrió la boca cuando vio que su ropa estaba destrozada y que tenía una de sus manos colocada en su estómago, de donde aún salía sangre. Las gotas de sudor resbalaban por su cara y sus dientes estaban constantemente apretados. Aunque le dolía como un demonio, él nunca llegó a reconocerlo.

«¡¡Vegeta, estás malherido!!» Dijo un poco alarmado

Él se dio la vuelta para mirarle «¡No me digas! ¡¡No me había fijado!!» Le respondió sarcásticamente

«Vaya, parece que te ha pegado bien, ¿eh?» Fastidió

«Pero bueno, ¿es que no me vas a dejar tranquilo? ¡Aquí no tienes nada que hacer, así que largo!» Le dijo bastante fastidiado

Gokuh colocó una mano tras su cabeza y sonrió «Sí, ya me voy, pero cuídate ¿vale?» Se quedó flotando en el aire cuando apareció el resto de la familia del Saiya «Vegeta, voy a llevar a Bra al hospital, así que te vienes tú con nosotros a que te vea un médico» Dijo Bulma agarrando a su marido de un brazo.

«¡Ni hablar! ¡Bulma, estate quieta!» Ella hizo caso omiso de sus quejas y comenzó a arrastrarle «¡Kakarot, ayúdame!»

Gokuh iba a bajar a echarle una mano cuando una mirada de Bulma le hizo rectificar su trayectoria «No, si yo ya me iba…» Dijo inocente y desplazándose lentamente

«¡Kakarot! ¡Traidor! ¡¡Ésta me la pagas…!!»

El Dios Noliyu – Capítulo 5

Capítulo 5: «La nueva vida de los Guerreros Z»

Fanfic: El Dios Noliyu

Los meses fueron pasando, y todos nuestros amigos comenzaron a llevar unas vidas normales… Bueno, casi todos, porque Vegeta había quedado realmente muy mal después de la batalla en contra de Cell, no podía soportar la idea de que Goku fuera tan superior a él, y mucho menos soportaba que no hubiera podido hacer nada durante la pelea para acabar con el infeliz de Cell y que finalmente Gohan haya tenido que salvarlo. Todo esto era insoportable a su forma de ver las cosas.

Vegeta (pensando): ¿Cómo es posible que haya llegado a esta situación, si se supone que yo soy el príncipe de los Saiyajins? Es una vergüenza para mí que ese imbécil de Kakarotto sea más fuerte que yo, ¿pero cómo pudo suceder esto si yo he entrenado duramente y durante más tiempo que él? Hasta Gohan y mi hijo Trunks son más fuertes que yo. Él no me lo dijo, pero sé que logró superar mis poderes cuando entrenamos juntos en la Sala del Espíritu y el Tiempo… ¡¡¡MALDITA SEA, ESTO NO SE VA A QUEDAR ASÍ, JURO QUE LOS VOY A SUPERAR A TODOS, NADIE LE VA HA GANAR A SUPER VEGETA!!!

Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que decidiera volver con Bulma, ya que aunque nunca lo admitiría abiertamente, se había dado cuenta de los verdaderos sentimientos que sentía por ella y su pequeño hijo Trunks, así que decidió volver junto a ellos, claro que nunca podría dejar a un lado la lucha porque era parte de su sangre saiyajin, y él sabía muy bien que no podría comenzar por completo una nueva vida sin antes vencer a Goku, pero decidió que por el momento no tenía sentido luchar con él, al menos hasta que pudiera entrenar para poder llegar a ser más fuerte, y eso llevaría su tiempo, pero esto lo le importaba en lo absoluto, porque si algo había aprendido al haber tenido que trabajar para Freezer, era a ser paciente.

Por su parte, Trunks pasó un tiempo con Bulma y su familia en la Corporación Cápsula, luego del cual decidió volver a su tiempo en donde derrotó con suma facilidad a los androides y a Cell.

Aparte de Vegeta, los demás habían comenzado a pensar en lo que harían en su futuro. Krilim visitaba con mucha frecuencia a #17 y #18, aunque en el fondo pasaba la mayor parte del tiempo con #18. Ella, a raíz de todo lo que había vivido y al ver la forma en que Krilim los había ayudado sin ningún interés egoísta de por medio, le había tomado mucho cariño, disfrutando el tiempo que pasaban juntos. Iban al cine, a bailar, de día de campo, incluso comenzaba a verlo de forma distinta, cada vez era más difícil para ambos separarse, así que Krilim tomó la decisión de mudarse de Kame House para estar más tiempo con #18, y además decidió dejar de pelear para convertirse en un hombre de negocios.

Tenshinhan también había comenzado a salir con Lanch, que después de mucho batallar para ganarse su amor, comenzó a ganar la pelea hasta que, no mucho tiempo después, se casaron, y por supuesto, Chaoz fue su padrino de bobas. Todos los amigos fueron a la boda, sobre todo porque nadie creía que por fin alguien hubiese logrado atrapar a Ten, aunque en el fondo él sabía que nunca había sido tan feliz en su vida. Claro que decidieron mudarse a un sitio apartado, fuera de la ciudad, en donde Lanch, al estornudar, no se metiera en tantos problemas, sin mencionar los que ya tenía con la policía por su gran expediente de ladrona y asaltabancos. En ese sitio, Tenshinhan, con la ayuda de su inseparable amigo Chaoz, se dedicaban a sembrar la tierra. También ellos dejaron la lucha.

Yamcha, por su parte, siguió jugando béisbol en su antiguo equipo. Era la estrella, ya que gracias a su agilidad los mantenía en la punta de su división, y él iba rumbo a ser el jugador más valioso de la temporada, pero su logro más importante era el haber superado por fin su rompimiento con Bulma. Sin embargo, este triunfo lo había conseguido gracias a una mujer encantadora llamada Jagui, que lo traía de cabeza. Desde que la conoció sólo vivía para ella, haciendo todo lo posible para hacerla feliz. Él sabía que esta vez no cometería el mismo error que cometió con Bulma, así que esta vez ni siquiera volteaba a ver a las chicas lindas en la calle, aunque ellas sí que lo perseguían, ya que Yamcha era considerado uno de los hombres más sexy del país, pero eso ya no le importaba, para él su vida había comenzado al conocer a la maravillosa Jagui.

Piccolo se había quedado viviendo en el Templo Sagrado, se sentía responsable de la seguridad de Dende. Además, su parte de Kamisama quería entrenarlo para que creciera siendo un buen Dios, digno encargado de las Esferas del Dragón. Por su parte, Dende se sentía feliz de tenerlo a su lado y con el tiempo empezó a verlo más como un padre que como un guardaespaldas. También veía mucho a su amigo Gohan, ya que constantemente entrenaba con Piccolo. Esto le agradaba, porque realmente ya no existían verdaderos contendores en la Tierra contra quien enfrentarse y no quería perder la fuerza y agilidad que había logrado obtener después de tantos años de entrenamiento.

Goku, por su parte, tal como le había prometido a Milk hacía tiempo ya, una vez que Cell fue derrotado, tuvo que pensar en conseguir un empleo, así que como en realidad lo único que sabía hacer bien en la vida era pelear, decidió abrir una escuela para enseñar artes marciales, sobre todo a los niños, ya que le gustaban mucho. Su hijo Gohan también quería asistir, pero su madre se negó rotundamente, porque ya había pasado mucho tiempo sin estudiar en medio de tantos combates. Sin embargo, de vez en cuando se escapaba para poder seguir entrenando con Piccolo, no tanto por la pelea, porque a él no le gustaba pelear. Lo hacía sobre todo para verlo, ya que realmente lo quería mucho y ésta era la excusa perfecta para estar a su lado, Goku lo sabía y por eso lo dejaba hacer sin interponerse en su camino.

El Dios Noliyu – Capítulo 4

Capítulo 4: «El segundo deseo»

Fanfic: El Dios Noliyu

Todos se quedaron pensando un momento, luego del cual, Gohan habló:

Gohan: Creo que Krilim tiene razón. Ellos no han hecho daño alguno, aunque tuvieron varias oportunidades de hacerlo.

Tenshinhan: Sí, es cierto. Si ellos lo hubieran querido, Piccolo, Krilim, Vegeta, Trunks y yo estaríamos muertos en este momento.

Vegeta: Habla por ti solo, yo no hubiera dejado que ellos se salieran con la suya.

Todos: ¡¡Sí, como no!!

Krilim no dijo nada, sólo se ruborizó al recordar el beso que #18 le había dado ese día.

Yamcha: Yo todavía no estoy muy seguro, pero si todos están de acuerdo, yo no diré que no.

Goku: Yo sí concuerdo con los muchachos. Además, con lo fuerte que nos hemos puesto, ellos ya no representan una amenaza para nadie en la Tierra, así que no tiene sentido que los destruyamos ya.

Vegeta: Tú siempre tan sentimental, Kakarotto.

Piccolo: Creo que la decisión la debe tomar Trunks. Después de todo, él es uno de los que ha sufrido más a causa de ellos, no es justo que lo dejemos fuera de la decisión.

Después de un momento de silencio…

Trunks: No puedo creer que vaya a decir esto, pero estoy de acuerdo con ustedes. Aunque de todas formas mi presente seguirá igual estén ellos vivos ó no, los androides de este tiempo no son los mismos con los que yo tendré que enfrentarme al volver a mi tiempo, así que estoy conforme con lo que quieren hacer.

Todos miraron entonces a Trunks, asombrados de lo que había dicho, ya que nadie esperaba esa reacción de él. Hasta Vegeta se quedó sin palabras.

Piccolo: Muy bien, entonces hagámoslo… ¡¡Aparece, Shenlong, para cumplir nuestro último deseo!!

El cielo se oscureció de nuevo y una vez más el Dragón Shenlong apareció.

Shenlong: Muy bien, aquí estoy. ¿Cuál es su deseo?

Piccolo: Queremos que los androides #17 y #18 vuelvan a ser humanos.

Shenlong: Deseo concedido.

Así que tan pronto como apareció el dragón, volvió a desaparecer. En ese momento, las esferas se transformaron en piedra y salieron volando en todas direcciones a través del firmamento.

#17: No puedo creerlo, somos humanos otra vez… Creo que no sé que decir, excepto gracias por esto.

#18: Es fenomenal, ahora podremos volver a casa con nuestra familia, ellos ya habían perdido la esperanza de volvernos a ver. Se pondrán felices al vernos. Yo también quiero agradecerles por esto.

Piccolo: No debes agradecernos a nosotros, sino a Trunks y sobre todo a Krilim, que fue el único que confío en que ustedes eran buenos.

Cuando Piccolo se expresó de esa manera Krilim se volvió a ruborizar y sin saber qué hacer, dijo:

Krilim: Bueno… no es para tanto, ¿no creen?

#18: ¡¡¡Claro que sí!!!, no sé porqué, pero desde que te conozco has hecho muchas cosas buenas por nosotros, sobre todo por mí. Te estoy muy agradecida.

Entonces se acercó a Krilim y le dio un pequeño beso en la boca, que hace que Krilim casi se desmaye.

#17: Sí…, mi hermana tiene razón. Muchas gracias, Krilim. Nunca olvidaremos lo que has hecho por nosotros. Sin embargo, todavía tenemos un pequeño problema que nos impide irnos.

Gohan: ¿Y cuál es?

#17: ¿Cómo nos bajamos de aquí para poder volver a casa?

Krilim: Es cierto, ahora ya no pueden volar, pero no se preocupen, que yo los puedo llevar.

#18: Eso me parece muy buena idea.

Vegeta: Ya me canse de tanta cursilería… me voy de aquí, pero recuerda, Kakarotto, que tú y yo tenemos una pelea pendiente. Cuando logre recobrar mis energías, regresaré por ti.

Una vez dijo esto, Vegeta se fue volando muy lejos sin ninguna dirección en particular, ya que su único afán era alejarse lo más rápidamente posible de todos ellos, y mientras lo hacía trataba de entender cómo era posible que Goku hubiese llegado a ser más fuerte que él, y una vez más juró que muy pronto le demostraría a todo el mundo que el Gran Vegeta, el Príncipe de los Saiyajín, era la persona más fuerte del Universo… Para él, el hacer esto era lo único y lo más importante en su vida.

Yamcha: Que terco es Vegeta, todavía sigue con lo mismo.

Goku, sin hacer caso de las palabras de Vegeta, que le tenían sin cuidado, dijo:

Goku: Bueno… Creo que también Gohan y yo nos iremos, porque Milk ya debe estar muy molesta por nuestra tardanza… ¡hijo, ya vámonos!

Gohan: Sí, papá… adiós, amigos. Hasta pronto, señor Piccolo, espero que nos veamos pronto.

Piccolo: Adiós, pequeño, pronto iré a buscarte para seguir con nuestro entrenamiento, pero por ahora creo que todos necesitamos un descanso y tomar unas pequeñas vacaciones… Por cierto, ¿donde están Dende y Mr Popo?

Tenshinhan: No estoy seguro, pero creo que ambos se escondieron cuando vieron acercarse a Vegeta… en fin, yo también debo irme, ya que debo pasar a buscar a Chaoz en Kame House.

Yamcha: Yo voy contigo, Ten. También yo voy hacia allá. Hasta pronto, amigos.

Krilim: Muy bien, #17 y #18, vámonos. Los llevaré a su casa.

#17 y #18: ¡SÍ!

Así, todos nuestros amigos se alejaron en direcciones distintas, satisfechos de haber ayudado a la Tierra una vez más y con la certeza de que una era de paz absoluta había comenzado para todos ellos. Sin embargo, estaban equivocados, ya que alguien, aunque se encontraba muy lejos de ellos, no se había perdido ningún detalle de todo lo que en la Tierra había pasado.

?????: Es muy interesante esto que he observado, aunque creo que debo hacer muchos cambios por aquí… prácticamente ninguno de ellos ha explotado todo su poder, sobre todo los humanos, ya veo que me necesitan con urgencia, pero eso cambiará porque pronto podré entrar de nuevo a esta dimensión a terminar lo que una vez comencé. Sin embargo, los sayaijin no están nada mal… realmente esto es muy interesante…

El Dios Noliyu – Capítulo 3

Capítulo 3: «La reacción de Goku»

Fanfic: El Dios Noliyu

Justo entonces, Goku detuvo la mano de Vegeta a tres centímetros del rostro de Krilim. Vegeta estaba realmente sorprendido.

Vegeta: ¿Pero qué pasó? ¿quién osó impedir mi ataque?

Se sorprendió al darse cuanta de quién había sido y una vez más se llenó de una terrible impotencia al darse cuenta de la superioridad de Goku.

Goku: No permitiré que le hagas daño a mi amigo, Vegeta. Antes de hacerle algo a Krilim, tendrás que vértelas conmigo, así que te lo advierto.

Vegeta: Yo, el Príncipe de los Saiyajins, no le tengo miedo a un soldado de última categoría como tú, Kakarotto.

Goku miró detenidamente a Vegeta como si a través de sus ojos le transmitiera todo el poder que éste era capaz de generar, tanto que por un momento hasta le hizo dudar.

Goku: Pues yo creo que deberías.

Piccolo: ¡¡¡Muy bien, ya basta todos!!!, esto se está complicando demasiado, mejor despido a Shenlong para poder resolver este asunto más tranquilamente… Bien, Shenlong, por ahora no te pediremos el segundo deseo, pero cuando estemos listos para hacerlo, te llamaremos.

Shenlong: Muy bien, como ustedes quieran.

En ese momento desapareció, y el día se aclaró de nuevo como si nunca hubiera aparecido el dragón.

Yamcha: ¿Pero qué te sucede, Krilim? ¿Que no te das cuenta de por quién estás arriesgando tu vida?

Gohan: Es cierto, ¿es que acaso has olvidado todo lo que pasó por su culpa? No entiendo tu determinación de defender a esos androides.

Krilim: Pero es que ellos en el fondo no han lastimado a nadie, y estoy seguro de que ellos no son malos en realidad.

La verdad, aunque nadie lo supiera, es que Krilim, al ver a Cell absorber a #18, se había dado cuenta de lo que realmente sentía por ella y no estaba dispuesto a perderla otra vez. Pero Trunks, que se encontraba realmente alterado por la situación que vivía, dijo:

Trunks: ¡¡¿Y estas dispuesto a arriesgar el futuro por una corazonada?!!

Krilim: Es más que eso, la prueba está en que Shenlong los volvió a la vida. Si ellos realmente fueran malvados, esto no hubiera pasado.

Tenshinhan: Odio admitirlo, pero creo que Krilim tiene razón.

Entonces, los androides, que hasta entonces no habían abierto la boca, dijeron:

#17: Miren, no sé qué está pasando aquí, lo último que recuerdo es a ese infame de Cell tratando de comerme. Realmente pensé que era mi fin, pero ya que fueron tan tontos de volverme a la vida, no dejaré que alguien me haga daño a mí o a mi hermana #18, y menos ese estúpido enano.

Vegeta: ¡¡¿A quién llamas enano, infeliz?!!

Gohan, sin hacer caso de Vegeta:

Gohan: Entonces ustedes son hermanos, no lo sabíamos.

#18: Así es, o al menos lo éramos hasta que ese demente del doctor Maki Gero nos raptó de nuestra ciudad natal, alejándonos de nuestra familia y nos convirtió en lo que somos ahora sin nuestro consentimiento. Es por eso que lo odiábamos tanto.

Todos se quedaron en silencio al oír la historia. Hasta Trunks, sin querer, empezó a cambiar de forma de pensar. Trunks, hablando cada vez más despacio y bajando su voz, dijo:

Trunks: Yo… no lo sabía.

Krilim: ¿Lo ven?, ellos no son malos. Y si le pedimos a Shenlong que los conviertan en humanos, ellos ya no serán una amenaza, ¿están de acuerdo, amigos?

El Dios Noliyu – Capítulo 2

Capítulo 2: «La petición de Krilim»

Fanfic: El Dios Noliyu

Piccolo: ¿Qué es lo que quieres pedir, Krilim?

Krilim: Me gustaría pedirle a Shenlog que retorne a los androides #17 Y #18 a su condición de humanos.

Gohan: Pero recuerda que ellos fueron absorbidos por Cell, y como él fue destruido, significa que ellos ya no existen.

Krilim: Te equivocas, Gohan, porque después que Piccolo pidió el primer deseo de resucitar a todos los muertos, ellos volvieron a la vida.

Goku: ¿Pero como lo sabes, Krilim? Porque aunque ellos realmente estuvieran vivos, no podríamos sentir su Ki como para saberlo.

Krilim: Lo sé porque… están parados detrás de ti, Goku.

Todos: ¡¡¡¿¿¿Qué???!!!

Justo entonces, todos voltearon a ver en esa dirección y, en efecto, allí se encontraban los androides presenciando la escena, pero cuando Trunks vio que a pesar de todo ellos seguían con vida, sintió tanta ira y frustración que se lanzó al ataque.

Trunks: ¡¡¡CÓMO PUEDEN SEGUIR CON VIDA DESPUÉS DE TODO, MALDITOS, PERO LOS VOY A DESTRUIR DEFINITIVAMENTE!!!

Pero justo cuando Trunks se disponía a golpear a la androide #18, Krilim se cruzó en su camino impidiéndole hacer algo.

Krilim: Espera, Trunks, no les hagas daño.

Trunks: ¡¡¿Pero es que acaso te volviste loco, Krilim?!! ¡Si ellos siguen vivos, ya sabes lo que le pasará al futuro y no estoy dispuesto después de todo lo que he pasado a que eso suceda! ¡¡¡Así que es mejor que te retires, porque si no tendré que quitarte yo mismo!!!

Vegeta: Trunks tiene razón. El que ellos sigan vivos representa un gran peligro, y no es que me importa mucho lo que le suceda a este miserable planeta, pero ahora tendré la ocasión de desquitarme de la humillación que estos infelices me dieron la última vez que los vi, así que apártense todos si no quieren salir lastimados mientras destruyo a estos estúpidos androides.

Krilim: De ninguna manera dejaré que alguien le hagas daño a ellos, Vegeta, así que tendrás que pasar por encima de mí primero.

Vegeta: ¿Y tú crees que eso me importa, insecto? No tardaría ni cinco minutos en acabar con tu vida, así que si quieres morir no tengo que ser Shenlong para cumplir tu deseo… ¡¡¡MUEREEE!!!

En ese momento Vegeta lanza un puñetazo a la cara de Krilim. Éste ya había cerrado los ojos, resignado a la paliza que le iban a dar, pero…

El Dios Noliyu – Capítulo 1

Capítulo 1: «Después de la gran batalla»

Fanfic: El Dios Noliyu

Luego que Gohan pudo por fin derrotar a Cell, los demás guerreros Z fueron a buscar las esferas del Dragón para poder resucitar a todas las personas que habían muerto desde que los androides #19 y #20 comenzaron su ataque contra la Tierra. Ahora que Dende era el nuevo Kaiosama del planeta Tierra, había logrado reforzar las esferas hasta el punto de que éstas pudieran conceder dos deseos en vez de uno y ya no tenían las limitaciones en cuanto al número de veces en que estas podían revivir a una persona (¡claro! siempre y cuando la muerte de esta persona no fuera de forma natural). Mientras Piccolo se dirigía al Templo Sagrado para que Dende pudiera curar a Gohan después de tan dura batalla, los demás, incluso Vegeta (que no se resignaba a que Goku muriera por alguien que no fuera él mismo), se dispusieron a reunir las esferas, deseosos de ver de nuevo a su amigo Goku (y temerosos de la reacción de Milk cuando se enterara de que había muerto de nuevo), y por supuesto, también para revivir a Trunks.

Templo Sagrado

No tomó mucho tiempo reunirlas todas, y una vez hecho esto, todos se dirigieron al Templo Sagrado en donde acordaron reunirse una vez logrado su objetivo. Una vez que estuvieron todos reunidos, Piccolo tomó la iniciativa he invocó al Dragón Shenlong.

Piccolo: ¡¡¡Aparece, Shenlong, y cumple nuestro deseo!!!

Al hacer esto, el cielo se oscureció y miles de relámpagos comenzaron a aparecer a través de todo el cielo, luego de lo cual, y de la nada, surgió el gran Dragón Shenlong dispuesto una vez más a cumplir los deseos de aquella persona que habían logrado reunir las Esferas del Dragón.

Shenlong: ¡Ustedes reunieron las esferas!, ¿cuál es su primer deseo?

Piccolo: Queremos que todas las personas que han muerto desde que lo androides #19 y #20 fueron activados, vuelvan a la vida, a excepción de los malvados.

Shenlong: Eso es muy sencillo… ¡Listo!

Justo en ese momento, aparecieron antes sus ojos Goku y Trunks, quienes quedaron un poco confundidos, porque no sabían bien lo que estaba sucediendo, y se asustaron mucho cuando todos sus amigos literalmente se lanzaron a recibirlos, con lágrimas en los ojos… Todos, menos Piccolo, que se limitó a sonreír, y Vegeta, que sería incapaz de expresar alegría ante los ojos de esos estúpidos humanos, aunque en el fondo estaba feliz de ver con vida a su hijo Trunks.

Gohan: ¡¡PAPÁ, QUÉ ALEGRÍA QUE ESTÉS VIVO!!

El niño salió corriendo, y se abrazó a su confundido padre.

Goku: Gohan, ¡¿pero que hago aquí?!, si se supone que como ya morí dos veces, no podía revivir de nuevo.

Piccolo: Goku, recuerda que ahora que Dende es el nuevo Kamisama de la Tierra, él mejoró a las esferas de forma que ahora, y si lo deseamos, podemos revivir a una persona todas las veces que queramos.

Con tanta alegría, nadie excepto Krilim se había percatado de la extraña aparición de dos personas en el Templo Sagrado. Al verlos se sorprendió mucho, pero a pesar de ello prefirió no decir nada, al menos por el momento.

Goku: ¡¡¡AAHH!!!, es cierto, Piccolo. La verdad es que lo había olvidado por completo, pero me alegro mucho de estar vivo de nuevo.

Krilim: Además, ninguno de nosotros quería darle la noticia a Milk de que estabas muerto de nuevo.

Yamcha: Sí, es cierto, creo que todos hubiéramos tenido que abandonar el planeta para estar a salvo de su ira.

En ese momento todos comenzaron a reír, pero entonces…

Shenlong: Estoy esperando su segundo deseo.

Tenshinhan: ¿Y ahora qué podemos pedir? Tal vez deberíamos guardar este deseo por si después lo necesitamos.

Krilim: Esperen, yo quisiera pedir algo, si están todos de acuerdo.