El amor de mi vida – Capítulo 3

Capítulo 3: «Un pequeño aprieto»

Fanfic: El amor de mi vida


En el capitulo anterior nos enteramos de los verdaderos sentimientos de Gohan hacia Videl y también habló con su padre al respecto, pero hoy es un nuevo día y pronto se acerca la hora para que pueda verla, pero antes de eso, hará una pequeña visita a un lugar muy conocido por todos: la Capsule Corp.
TK: Están tocando la puerta. Seguramente es el tío Goku y Goten.

VG: Ve a abrirles, Trunks.

TK: Sí, papá –y fue corriendo hasta la puerta y enseguida saludó.

GH: ¡Hola, Trunks!

TK: Hola, Gohan. ¿Cómo estás? Pasa. Mi papá y yo estamos almorzando. ¿Y mi tío y Goten?

GH: Se quedaron en casa, pero ya no tardan.

VG: ¿Quién es, Trunks? –dijo mientras comía.

TK: Es sólo Gohan, papá. ¿No quieres almorzar con nosotros?

GH: No, ya comí en casa, pero gracias. ¿Cómo has estado, tío?

VG: Igual que siempre, y… ¿Se puede saber porqué no vino el inútil de tu padre?

GH: Papá y Goten se quedaron comiendo todavía, pero ya no deben tardar.

VG: En ese caso será mejor que te vayas a bañar y a cambiar, Trunks.

TK: Esta bien, papá. Ahora vuelvo, Gohan.

VG: Y ¿qué se te ofrece?

GH: Venía a recoger el transformador de la reparación que le hizo mi tía Bulma. Espero todavía esté aquí.

VG: Sí, está en su laboratorio. Si quieres, puedes ir a hablar con ella. No creo que se enoje porque pases.

GH: Sí. Gracias, tío Vegeta. (Sí, «Tío», porque a raíz de la derrota de Boo, la paz reinó en la Tierra y sobre todo entre Goku y Vegeta, que se la pasan entrenando juntos todos los días, además de llevarse mejor).

VG: Aunque conociéndola, será mejor que me sigas. No quiero tener problemas después con esa mujer –dijo mientras se imaginaba a su esposa gritándole y haciendo que durmiera en el sofá como siempre. Se levanta de la mesa y los dos caminan por la Corporación, transitando uno de los muchos pasillos que hay–. Veo que has seguido entrenando. Tu fuerza ha crecido y eso me alegra.

GH: Sí. Como no tengo nada que hacer en las vacaciones, me la paso entrenando y practicando con mi padre y Goten.

VG: Ya veo –En ese momento se detiene en frente en una puerta muy grande y la abre con sólo poner una mano en una cerradura digital, pues al ser un lugar peligroso para Trunks, los únicos que tienen acceso eran Bulma y Vegeta–. Mujer, aquí te buscan.

BL: ¿Quién? Ah, eres tú, Gohan. ¿Cómo estás?

GH: Bien, tía, gracias. Venía a recoger el transformador.

BL: Sí, me lo suponía. Justamente acabo de terminar de arreglarlo. Aquí está, toma.

GH: Gracias.

BL: También tengo el de Videl. Ya tiene tiempo que lo terminé, pero no ha venido por él.

GH: Lo sé, me pidió que se lo llevara.

BL: Toma. Me la saludas mucho cuando la veas.

GH: De tu parte. Bueno, me tengo que ir. Muchas gracias por todo, tía. Hasta luego. Adiós, tío.

VG: Adiós –Y Gohan salió por la ventana para luego salir caminando por el jardín.

BL: Cada día me sorprendo más, cariño –le dijo Bulma a su esposo, abrazándolo.

VG: ¿Ah, sí? Y por qué? –le contestó, rodeándola con sus fuertes brazos.
<p<BL: ¿Adiós, tío? No sabía que te gustara que los chicos te llamaran así.

VG: Si tan sólo tú no hubieras pedido que te dijeran tía, todos me respetarían como antes.

BL: Ahora resulta que la culpable soy yo.

VG: Como siempre, «cariño» –y se dieron un hermoso y tierno beso.


GH: «Aunque todavía es temprano, será mejor que vaya a las montañas» –pensaba el joven Son, hasta que pasó por una pequeña tienda de peluches, y recordó que dentro de dos días sería el cumpleaños de Videl–. «Tengo que hablar con ella como dijo mi papá, después de todo, tiene razón: no debo darme por vencido. Es más, creo que le daré de una vez su obsequio por su cumpleaños» –y entró en la tienda y enseguida sus ojos se posaron en una muñeca que tenía el cabello largo, que estaba sujeto por dos coletas que caían por sus hombros y un fleco que hacían el cuadro a sus ojos, unos hermosos ojos azules que de inmediato le hicieron recordarla a ella, y sobre todo cuando vio su peinado. Recordó aquella ocasión en que Videl le dijo que haberse cortado el cabello fue totalmente un sacrificio enorme. Justo cuando iba a tomar la muñeca de vestido blanco esponjado, una voz llamó su atención.

IR: Hola, Gohan! Qué coincidencia encontrarnos aquí. ¿Vas a comprar algo?

GH: Eh, sí. ¿Y tú qué vas a comprar?

IR: Un oso de peluche que vimos ayer y que le gustó mucho a Videl, y como va a ser su cumpleaños, vine a comprárselo.

GH: Sí, es verdad. Yo también vine a comprar su regalo.

IR: ¿Y qué le comprarás?

GH: Estaba pensando en esta muñeca. ¿A ti qué te parece?

IR: Es preciosa. No la vimos, si no, estoy segura que le habría encantado. Debe ser nueva. Por cierto, te quería preguntar algo: ¿ya sabías que Sven quiere a Videl?

GH: Sí, me lo dijo ayer.– contestó desanimadamente, cosa que a Iresa no le pasó desapercibida.

IR: Y no sé, pero creo que se lo dirá en su fiesta.

GH: ¿Quéee? –contestó totalmente impactado.

IR: Sí, pero estoy un poco inquieta porque no estoy segura de lo que ella pudiera contestar. Presiento que puede que acepte. ¿Te acuerdas que ayer fuimos a comprar ese dichoso obsequio? –Él movió su cabeza, afirmativamente–. ¡¡Pues no dejó de hablar de Sven en toda la tarde!! Y la verdad a mí no me gustaría que fueran novios, siento que no es hombre para Videl, aunque sea muy guapo.

Gohan estaba derrumbado y atónito. El tan sólo imaginarlos juntos era demasiado doloroso para él.

IR: A ti te gusta Videl, ¿no es verdad?

GH: ¿Por qué dices eso? –alcanzó a responder muy nervioso.

IR: ¿Sí o no? ¿No me tienes confianza? No le diré nada, aunque te podría ayudar…

GH: No puedo mentirte… Sí, la quiero con el alma, pero no puedo decírselo.

IR: Lo sabía. Te admiro, yo no podría aguantar el estar cerca de alguien a quien quiera sin poderle decir nada.

GH: Y a todo esto, ¿cómo te diste cuenta?

IR: Ay, era obvio, y te puedo asegurar que te enamoraste desde que la conociste. Tendrías que haber visto la cara que pusiste cuando te la presenté. Se podría decir que quedaste impactado, ¡¡jajajaja!!

GH: Ya lo creo, jajaja –dijo totalmente ruborizado ante el comentario de su amiga.

IR: Sinceramente, me gustaría que tú y ella llegaran a formarlizarse, porque tú sí eres hombre para mi amiga y porque sé de sobra que la quieres mucho.

GH: Gracias, Iresa.

IR: Sólo digo la verdad, y no te preocupes, tu secreto está a salvo conmigo. Nos vemos en la fiesta de Videl. Trataré de impedir que Sven logre su objetivo –habló tomando una pose de un niño cuando va a hacer una diablura.

GH: Adiós, Iresa. Y gracias — «Y ahora, a comprar la muñeca para irme» –y después de pagar y hacer que se la envolvieran en una caja de regalo, partió velozmente a las montañas, pues la hora se acercaba.
La hora «marcada» se acerca, y al parecer Gohan va muy puntual a su cita. ¿Se atreverá a revelarle sus sentimientos a Videl? ¿Qué le contestará ella si hace? ¿Y que pasará con Sven y su plan maestro para la fiesta de Videl? No se pierdan el próximo episodio, titulado: «Lazos que unen nuestra alma«.


El amor de mi vida – Capítulo 2

Capítulo 2: «Situaciones confusas»

Fanfic: El amor de mi vida


En la mañana se renovaban las inscripciones para los alumnos que deseaban cursar el siguiente año y las filas eran enormes, pues siendo la escuela de dos turnos, eran muchos alumnos los solicitantes.

GH: «Creo que tendré que esperar mucho tiempo y al parecer Videl no está. Qué mala suerte, y yo que quería verla hoy» –pensó muy triste hasta que alguien puso una mano en su hombro, un hombre un poco más bajo que él, de cabello rubio y con un corte de cabello al estilo Trunks en Dragon Ball GT, ojos azules y bien formado, pues también entrenaba artes marciales (y adivinen con quién… Claro, con Videl)

???: Hola. Justo la persona que quería ver…

GH: Ah, eres tú.

???: Claro. ¿Esperabas a alguien?

GH: No, no, a nadie… Aunque si hubiera sido ella, me sentiría más feliz –murmuró más para él mismo que para su compañero.

???: ¿Dijiste algo?

GH: No, nada, jajaja. Solamente me preguntaba cuánto más tengo que esperar para que sea mi turno.

???: Es un poco lento el movimiento, ¿no?

GH: Sí. ¿Y en qué salón te tocó, Sven?

SV: En el 3. ¿Y a ti?

GH: «Maldición» — A mí también me tocó el salón 3.

SV: ¡¡Me parece grandioso!! Al parecer, los cuatro estaremos juntos de nuevo.

GH: ¿Los cuatro?

SV: Iresa, Videl, tú y yo.

GH: ¿Videl está aquí?

SV: Sí, la vi cuando fui a las listas de los grupos, hace como media hora. Ella junto con Iresa. Fueron a beber algo porque tenían mucho calor y me dijeron que viniera a apartar lugar…

GH: «Está aquí. Tengo que hablar con ella» — ¿Entonces vienen para acá?

SV: Sí, ya no deben de tardar. Oye, por cierto, yo quería hablar contigo sobre Videl.

GH: ¿Qué? ¿Y de qué?

SV: Ayer estuve platicando mucho con ella en el Gimnasio Satán y la verdad no sé cómo puedo decirle que…

GH: ¿Qué?

SV: Bueno, mira, la verdad, desde que la conocí, realmente se me metió mucho en la cabeza y creo que estoy enamorado de ella y quería decírtelo, pues como sé que ustedes son muy amigos, pensé que deberías saberlo tú antes de decírselo a ella, jajaja –dijo sonrojándose.

Su compañero, que estuvo muy atento a su explicación, se quedó pasmado y helado como iceberg y lo que se le parezca. Todo lo que se le venía a la mente era: «Oh, no, está enamorado de la persona, mujer, amiga que más me importa en la vida. No, no puede ser«. Pero a pesar de todo, Sven siguió platicando muy emocionado…

SV: Y ayer, cuando hablábamos, me di cuenta que no puedo ocultárselo un minuto más. Siento la necesidad de tenerla junto a mí. Hasta me sorprendo a mí mismo soñando con ella, jajaja. Y pensé en decírselo en ese momento y d…

GH: ¿Y qué pasó? –lo interrumpió, totalmente alarmado.

SV: Cuando se lo iba a decir, me dijo algo que me hizo decidir decírtelo a ti primero.

GH: ¿¿¿Qué??? ¿Y qué fue lo que ella te dijo para que tomaras esa decisión?

SV: Me dijo que, desde que te conoció, ha sido muy estrecha su relación, que eres su mejor amigo y que nunca te ocultaría nada pues eres muy importante para ella, y que además tú le has revelado muchos secretos de tu vida que a nadie se los dirías.

GH: ¿Ah, sí? –contestó un poco sorprendido y desilusionado, ya que tenía la esperanza de que no sólo fuera un «amigo» para ella–. ¿Y qué más te dijo?

SV: Otras cosas, pero que ya no tienen importancia.

GH: «Eso es lo que tí crees» –pensó ante su comentario, pues no se encontraba en sus zapatos.

SV: Pero dime cómo crees tú que le debo decir a Videl lo que siento por ella. Te lo pregunto a ti porque tú la conoces más que yo.

GH: No sé… La verdad, yo no le he dicho a nadie este tipo de cosas, así es que no tengo experiencia en eso –Y cómo le entristecía eso, el no poder vencer el temor de decirle a su amiga lo que en realidad siente por ella.

SV: Sí, lo olvidaba. Ella me dijo que tú nunca has tenido novia y no me explico porqué. Pero bueno, tú sabrás. ¿Sabes?, creo que se lo diré esta tarde. Me pidió que la acompañara a comprar un regalo al centro comercial…

GH: «Oh, no, se lo dirá hoy y yo… yo… no puedo hacer nada«, pensaba apretando los puños ante su impotencia hacia la situación.

SV: ¿Crees que hagamos bonita pareja?… jajajaja, sólo bromeaba, jajajaja.

GH: «Qué gracioso» –y apretó más las manos al no poder arrojarle un Kame Hame Ha y hacer que se estrellara en el edificio más cercano por estarle robando a la persona que más amaba en el mundo.

En ese momento, una voz le sacó de sus pensamientos y adivinen de quién era…

VIDEL (VD): ¡¡Hola, chicos!! Gohan, ¿cómo estás? –dijo alegremente, y se arrojó a los poderosos brazos de su amigo para darle un muy estrecho abrazo.

GH: B-bien, grrracias –contestó un poco nervioso.

IRESA (IR): Si no los conociera, diría que hacen una hermosa pareja, muchachos –comentario que hizo a la pareja sonrojarse.

VD: Deja de decir eso, ¿quieres? ¿Qué va a pensar Gohan? –dijo soltándose del efusivo abrazo, mientras él lo único que podía sentir era su corazón latir 10000 veces por segundo al percibir el aroma de aquel perfume que la caracterizaba, y sobre todo al sentirla cerca–. Por cierto, Sven…

SV: ¿Sí? ¿Qué pasa?

VD: Ya no es necesario que me acompañes al centro comercial.

SV: ¿Y por qué? –contestó muy deprimido.

IR: Por que tiene que ir a mi casa a comer unas deliciosas galletas que le cocinó mi mamá.

SV: Ahhh, ¿y qué piensas comprar, Videl?

VD: De hecho voy a recoger algo que mandé hacer, pero es una sorpresa.

IR: Es un obsequio para un persona muy especial para ella.

VD: ¡¡¡¡CÁLLATE, IRESA!!!!

IR: Está bien, lo siento, Videl. No lo volveré a hacer –le dijo un poco apenada.

SV: Muy bien, Videl. Si no quieres que vaya contigo, no hay problema, ¿pero podría ir a tu casa mañana? –En ese instante, por la mente de alguien totalmente frustrado, pasaba una oración a Kamisama para que ella se negara. Después de todo, no podía permitir que se la ganara.

VD: Lo siento, Sven, pero no voy a estar porque tengo otros planes y no sé a qué hora vaya a regresar a casa. Pero yo te llamo en cuanto me desocupe, ¿sí?

SV: Claro, está bien — «Diablos, y yo que pensaba decírselo hoy» –pensó.

GH: ¡¡Ufff!! Qué alivio… –murmuró.

En eso, una voz los interrumpió llamando al siguiente que era Gohan. Pasó, recogió sus papeles y algo especial, el papel que lo convertía en el alumno #1 de la escuela: su beca. Cuando salió, vio platicar a dos personas «muy» amenamente, cosa que no le agradó mucho. Estaban riendo.

SV: Hola, Gohan. Te tardaste mucho. Eh, ¿pasó algo malo?

GH: Eh, no. Lo que pasa es que me tramitaron de nuevo la beca.

VD: ¿De verdad? Qué bueno, déjame felicitarte –y enseguida lo abrazó casi de igual forma que la vez anterior (y digo casi porque fue mucho más apretado que el otro y Gohan sólo atinó a abrazarla a ella también. A mí se me hace que ya les gustó, ¿no creen?), y dándole un beso en la mejilla antes de soltarle–. Me da mucho gusto que sigas siendo el más importante aquí.

GH: No digas eso, jajajaja –haciendo la clásica postura que es sello en los Son: «la mano tras la cabeza»–. ¿Y dónde está Iresa?

SV: Fue por sus papeles. Al parecer se le olvidó algo, ya la conoces.

VD: Oye, Gohan, quisiera hablar contigo mañana, ¿podrías ir a las montañas?

GH: Pues no sé… Lo que pasa es que tengo que ir a casa de Bulma y no sé a qué hora me vaya. Ya ves que en esa casa todo puede suceder, jajaja.

VD: Es cierto… ¿Irás por tu reloj? Yo también tengo que ir por el mío, pero no puedo porque tengo que ayudar a mi padre con el entrenamiento de la mañana. ¿Podrías recogerlo por mí?

GH: Sí, no te preocupes. Entonces nos vemos mañana, ¿a qué hora?

VD: ¿Puedes al medio día?

GH: Al medio día estará bien. ¿En el lago o en la montaña?

VD: En el lago está bien.

SV: Vaya, no cabe duda que ustedes se conocen muy bien, porque por lo que veo ya hasta tienen sus propios lugares para verse.

GH: A decir verdad, en ese lugar fue donde más nos conocimos, ¿verdad?

VD: Sí, además de ser un lugar precioso.

SV: Bueno, me tengo que ir. Olvidé que prometí volver temprano a casa. Hasta luego y, Videl, no olvides llamarme, ¿eh? –le dijo tomándola de los manos para luego darle el beso de despedida (en la mejilla, por supuesto), acción que su otro compañero no le gustó en nada.

VD: Sí, no se me olvidará. Adiós. Ahora que estamos solos, me vas a decir qué estaban diciendo antes que Iresa y yo llegáramos.

GH: ¿Eh? ¿A qué te refieres?

VD: ¿Sven te dijo algo extraño?

GH: ¿Extraño? ¿Como qué?

VD: No sé… Olvídalo, es sólo que ha estado muy extraño. Últimamente lo único que le interesa es la relación que tengo contigo.

GH: Debe ser porque nos quiere conocer más –mintió.

VD: Sí, tienes razón.

GH: ¿Y para qué quieres hablar conmigo mañana?

VD: Es una sorpresa y no te lo voy a decir.

IR: Ya fue todo. Videl, vámonos porque se nos hace tarde. Adiós, Gohan –dijo casi tirando a Videl porque la jalaba del brazo.

VD: Sí, ya voy. Nos vemos mañana.

GH: Mañana nos vemos, adiós.


«¿Qué será lo que me dirá? Tal vez es mi oportunidad de declararme antes que Sven lo haga, pero no, no puedo, no tengo el valor suficiente». De repente se oye que alguien toca la puerta de la habitación.

Toc, toc, toc.

GK: Hijo, ¿puedo pasar?

GH: Pasa, papá –Él pasó y se sentó en la cama de su hijo, que ya se había sentado también.

GK: Te noté muy raro desde que llegaste de la escuela y muy ausente en la cena. ¿Ocurre algo, Gohan? ¿Hay algo que quieres que sepa?

GH: No, nada grave, papá. Es sólo una tontería.

GK: Que por alguna razón tiene que ver Videl en todo esto, ¿verdad?

GH: ¿Quéee? ¿Cómo lo supiste? Digo, no, no es… bueno, sí, pero…

GK: ¿Quieres hablarme de ello? –El muchacho asintió con la cabeza. Tal vez su padre no era el mejor consejero del mundo, pero al menos podría desahogarse.

GH: Lo que sucede es que creo que me enamoré de ella y no…

GK: ¿Eso era? ¡¡Pero si eso ya no es nuevo, Gohan!! Tu madre y yo, junto con todos los demás, ya lo sabíamos.

GH: No, no es eso, si no que no… –de nuevo fue interrumpido.

GK: ¿No puedes decírselo?

GH: No, no puedo, y menos ahora que sé que también Sven la quiere.

GK: ¿Y cuál es la diferencia entre tú y él? No necesito conocerlos bien para saber que ella te escogería a ti. A él lo acaba de conocer y a ti te debe muchas cosas y sobre todo porque yo sé que ella te quiere también.

GH: ¿Cómo lo sabes?

GK: ¿Recuerdas que te dimos por muerto cuando luchaste con Boo? Cuando les dije a todos que te habías muerto, sólo a dos personas les afectó más, a tu madre y a ella, al grado que nos aseguró que estabas vivo y que lo sabía muy bien porque se lo decía su corazón, y al final tuvo razón.

GH: ¿De verdad dijo eso? No lo puedo creer.

GK: Pues hazlo, y en cuanto a lo otro, es mejor que se lo digas antes que Sven se te adelante y que también se lo digas a él.

GH: El pensó lo mismo con respecto a mí, dijo que me lo quería decir a mí antes que a ella porque yo era su mejor amigo y me sentí muy mal cuando lo dijo, porque yo no quiero ser sólo su amigo. Aunque mañana la voy a ver en el lago de las montañas… Me pidió que nos viéramos porque quería hablar conmigo.

GK: ¿Lo ves? ¡¡Tienes una oportunidad, no la desaproveches!!

GH: Oye, papá… ¿Y cómo le dijiste a mamá que la querías?

GK: Fue después que nos casamos, cuando vinimos a nuestra casa. Ella comenzó a llorar diciendo que se había asustado mucho con la pelea con Piccoro y que tenía miedo que no lo venciera. Yo la abracé y le dije que nunca hubiera permitido perder porque no quería que la Tierra fuera destruida, y que sobre todo no quería dejarla sola a ella porque la quería con toda el alma.

GH: Ojalá tuviera la misma facilidad para decirle eso a Videl.

GK: La tendrás, y créeme, va a ser lo mejor para ti y para ella, que estoy seguro que también te quiere. Ahora descansa y tranquilízate.

GH: Está bien. Y gracias, papá. No sabes el gusto que me da que estés aquí.

GK: Yo también me siento muy feliz de estar aquí con ustedes. Hasta mañana.

GH: Hasta mañana.
¿Qué pasará mañana? ¿Qué le dirá Videl a Gohan? ¿Aprovechará la gran oportunidad Gohan de declarar su amor? Esto y más sabremos en el siguiente capítulo, titulado: «Un pequeño aprieto«.


El amor de mi vida – Capítulo 1

Capítulo 1: «El comienzo de un hermoso sentimiento»

Fanfic: El amor de mi vida


Eran las 9:30 pm. El viento comenzaba a soplar, anunciando el comienzo de una larga noche lluviosa. En el bosque todo era tranquilidad y lo único que lo iluminaba era la luz de luna que brillaba por las nubes. En una pequeña casa, una familia muy especial terminaba su «pequeña» cena.

GOKU (GK): Qué rica te quedó la cena, Milk. Cada día que pasa me pregunto cómo pude soportar no poder comer tu comida en el otro mundo. Es injusto que los muertos no puedan comer, jajaja –dijo con su clásica pose de una mano tras su cabeza.

GOTEN (GT): Claro, sobre todo cuando te acabas casi toda la comida, papá.

GK: Es que tenía mucha hambre, ya que por haber entrenado toda la tarde, me dieron muchas ganas de comer.

MILK (MK): Me da mucho gusto que te haya gustado tanto, porque la hice con mucho amor. Por cierto, Gohan, ¿cómo te fue en la escuela? ¿Te pudiste inscribir en el siguiente período?

El hombre no le contestó enseguida a su madre, ya que cierto acontecimiento se le vino a la mente cuando ella le recordó su escuela.

MK: ¿Gohan? ¿Te ocurre algo? –la mujer volvió a insistir, haciendo señas con su mano frente a la cara del joven.

GT: Oye, hermano, «aquí la Tierra llamando…» –dijo con un tono juguetón mientras agitaba el brazo de su hermano mayor.

GOHAN (GH): ¿Eh? Ah, lo siento, mamá. ¿Qué decías?

GK: Tu madre te preguntó cómo te había ido en la escuela.

GH: Ah, sí. Pues sí me pude inscribir y también me dieron de nuevo la beca completa y las clases comienzan dentro de una semana.

MK: ¡Qué bien! Me da mucho gusto, hijo. Ya ves, Goten, debería darte vergüenza después de las malas calificaciones que traes a la casa, pero yo tengo la culpa por no… –no pudo continuar porque alguien la interrumpió.

GK: Ya, Milk, no lo regañes. Él mejorará, ¿verdad que sí, hijo?

GT: Sí, papá –dijo tristemente.

GK: Por cierto, Gohan, ¿te volvió a tocar en el mismo salón con Videl?

Al escuchar ese nombre, un tono rojizo apareció en las mejillas del muchacho junto con una mirada de tristeza que le hizo bajar la mirada. Tratando de buscar poder contestar, le respondió a su padre:

GH: Sí, papá. Me volvió… a… tocar… con Videl –dijo bajando la cabeza de nuevo.

Goku, al notar la actitud de su hijo, pensó que algo le pasaba y prefirió cambiar el tema, pero prometiéndose que luego hablaría con él.

GK: Oye, Goten, mañana quedé con Vegeta en ir a entrenar con él en la Cámara de Gravedad porque me dijo que como Bulma tiene que ir a una junta de su empresa, tiene que cuidar a Trunks, pero conociéndolo, sé que no le pareció la idea así que pensé que a ti…

GT: ¡¡¡Síiiiiiii, claro que voy contigo, papá!!! –gritó levantándose en su silla por la emoción.

MK: Me parece bien, pero no quiero que se vayan a lastimar.

GT: No te preocupes, mamá. Te prometo que me portaré bien y le haré caso a mi papá en todo lo que me diga.

MK: Ése es mi hijo. Está bien, pero cuídense mucho.

Unos minutos de silencio pasaron hasta que Gohan, un poco desanimado, habló:

GH: Me voy a dormir, mañana tengo que ir a la Corporación Cápsula para recoger el transformador antes que Bulma se vaya –Aunque ésa no era la única razón, ya que también quería hablar con la persona que, desde que la vio por última vez ese día, no había podido sacar de su mente.

MK: ¿Te sientes bien, hijo? Te noto cansado.

GH: Estoy bien, mamá, no te preocupes. Hasta mañana –y se perdió en el pasillo que le guiaba a su habitación que compartía con su pequeño hermano.

MK: Creo que le pasa algo… Goten, ¿te gustaría dormir con tu padre y conmigo? Me parece que tu hermano necesita descansar muy bien.

GK: Estoy totalmente de acuerdo, cariño. Voy a ver si no necesita algo.

Gohan se encontraba en su cama viendo al techo, esperando que alguna solución se le viniera de repente para lo que intentaba. Era algo raro para él, sabía lo que sentía, sabía que el sentimiento que crecía cada día en el era más y más grande y también se volvía insoportable, pues no sabía cómo lo tomaría… ella. Sobre todo porque no estaba seguro de lo que ella pudiera decirle. De una forma u otra tenía miedo a que lo rechazara por… él. Había tomado la decisión de no tomarle tanta importancia a ese hombre que, desde la mitad de su año escolar pasado, había aparecido en la vida de ambos. Pero no pudo, sobre todo por lo que pasó… esa mañana.
¿Qué habrá ocurrido esa mañana? ¿A qué hombre se refiere Gohan? ¿Encontrará una solución a su preocupación? No te lo pierdas en el próximo capítulo, titulado: «Situaciones confusas«.


Entre el Amor y la Guerra – Capítulo 5

Capítulo 5: «Visitas»

Fanfic: Entre el Amor y la Guerra


#18 llegó a casa de su hermano, pero no encontró a nadie.

#18: ¡Rayos! Bueno, ya será en otra en ocasión; hmmm, tal vez si le dejo una nota. No, esto debemos hablarlo en persona. Mejor me voy y regreso al rato.

Cuando la androide se disponía a marcharse, escuchó una voz que la detuvo.

Katrina: Espere, espere, no se vaya.

#18: ¿Eh?

Katrina corrió hasta donde se encontraba #18 y al llegar…

Katrina: Menos mal que no se fue. Usted debe ser #18, la hermana de #17.

#18: Sí, lo soy. ¿Qué se te ofrece?

Katrina: Vienes a ver a #17, supongo.

#18: Sí.

Katrina: Está cortando leña, pero regresará dentro de poco.

#18 vio a la mujer de arriba abajo. Luego, con una sonrisa llena de malicia, le preguntó:

#18: Y, ¿cómo sabes tú eso?

Katrina: Bueno, la verdad, este… yo… vivo acá con él.

La noticia tomó por sorpresa a 18 a pesar de ser bastante obvia; nunca pensó que su hermano pudiera empezar una relación.

#18 (pensando): Creo que Krilin tenía razón; tal vez mi hermano sí haya cambiado después de todo.

Katrina: ¿Quiere esperarlo?

#18: ¡Por supuesto! Y tú me acompañarás y me contarás todo sobre ustedes. Lo tenían bien escondido.

Esas palabras hicieron ruborizar a Katrina.

Katrina: Cl…claro, como guste.

#18: Vamos, no me trates de usted, somos familia, ¿no? Trátame de tú. Por cierto, ¿cuál es tu nombre?

Katrina: Disculpa, ni siquiera me he presentado; me llamo Katrina.

#18: Bueno, ya sabes mi nombre así que no es necesario que lo repita. Bueno, ya estoy lista, puedes empezar tu relato.

Katrina le contó a 18 cómo conoció a 17 y todo lo demás, la androide se mostraba muy interesada en la historia.

Katrina: …y eso es todo.

#18: Interesante; bueno, me alegro por ustedes.

Katrina: Gracias. Disculpe. ¿Se puede saber el motivo de su visita?

#18: ¡Claro! Es que con todo esto lo olvidé; venía a invitar a 17 al cumpleaños de mi hija; bueno, ahora los invito a los dos.

Katrina: Creo que a 17 le agradará la noticia.

#18: ¡Cielos! Se me ha hecho tarde; ya debo irme, espero le des el mensaje a 17, estaré esperándolos, no falten.

Al decir esto, 18 levantó el vuelo y se fue.

Katrina: Bueno; #18 no es tan mala persona después de todo.

No pasó mucho tiempo antes de que 17 regresara y cuando lo hizo Katrina le contó de la visita de 18 y le habló de la invitación.

Katrina: ¿Qué dices? ¿Iremos?

#17: Yo no.

Katrina: ¿Por qué?

#17: No me agradan las fiestas.

Katrina: Por favor, 17; nunca me has llevado a ningún lado, al menos llévame a la fiesta de tu sobrina.

Estas últimas palabras bombardearon el cerebro de 17; «sobrina». Ese ser fruto del más grave error de su hermana; niña que vino a echarlo todo a perder; ser que nunca debió nacer; él estuvo muy cerca de descargar su ira con Katrina por decir semejante barbaridad, pero luego de pensarlo mejor, se contuvo.

#17: Si quieres ir, ve, no te lo estoy impidiendo.

Katrina: Sí quiero ir, pero no quiero ir sola.

#17: Yo no iré.

Katrina: ¿Acaso te avergüenzo?

#17: ¿Eh?

Katrina: Me consideras tan poca cosa que te da pena que me vean contigo.

#17 (pensando): Si hay algo que detesto de los humanos es esa cosa de tratar de interpretar las palabras y acciones de los demás; ¿se creen adivinos? Yo no necesito intérpretes, sé expresarme perfectamente. Lo peor es cuando mi hermana adopta esa conducta.

Katrina: ¿Y bien?

#17: No me avergüenzo de ti, jamás he dicho eso.

Katrina: Pero tus acciones así lo indican.

#17 (pensando): Ja, no está ni tibia; si hay algo que dicen mis acciones es que la estoy usando como el juguete que es; pero realmente estoy siendo algo obvio, vamos a sacarle provecho a esa conducta humana.

#17: Tienes razón, cariño, he sido un tonto; está bien, iremos a la fiesta.

Katrina: ¡¡De verdad!!

#17: Sí, voy a mostrarle a todos lo feliz que me haces y lo orgulloso que estoy de ti.

Katrina: No sé qué decir, te amo, te amo con todas mis fuerzas y tú también me haces muy feliz. Espérame un poco, voy al cuarto a cambiarme.

#17: Ponte hermosa.

Katrina: Sí.

Cuando 17 se quedó solo en la sala, se paró frente a un espejo que había en ella y se quedó mirando su reflejo sumido en sus pensamientos.

#17 (pensando): ¿Realmente yo dije eso? No sé qué hago cortando leña, debería ser actor; si lo hubiese repetido una vez más hasta yo me lo habría creído. Ja, ja, ja, ja.

Luego de una rato, los dos estaban rumbo a casa de Krilin. Al llegar, la fiesta ya había empezado. El asombro fue general al ver a 17 tomado de la mano de Katrina, nadie lo podía creer, no luego de lo que había pasado un año antes. Ella se veía muy alegre, él estaba serio como siempre. #18 rompió el silencio producido por la llegada de su hermano.

#18: Bienvenidos, pasen, están en su casa.

#17: Gracias.

#18: 17; ¿nos podrías presentar a tu acompañante?

#17 (pensando): ¡Rayos! ¿Ahora qué digo? A ver, a ver. ¡Ya sé! Imitación barata de conducta humana.

#17: Bueno, ella es Katrina, y es… mi… prometida.

El asombro no se hizo esperar ante esas palabras, sólo que esta vez #18 y Katrina estaban incluidas; es que eran demasiadas cosas juntas; luego de un rato, todos se habían calmado.

#17 (pensando): Creo que se me fue la mano; «novia» habría quedado mejor; bah, da igual.

La fiesta continuó y rápidamente las mujeres se llevaron a Katrina para que les diera detalles (18 incluida) y #17 quedó alejado del resto en un rincón de la casa. En la cocina.

Bulma: Bueno, cuéntanos todo.

Milk: No omitas ningún detalle.

#18: Empieza de una buena vez.

Katrina: S…s…s…sí.

Katrina tardó un poco en contar la historia de ella y 17 y responder al cuestionario policíaco de las tres mujeres que estaban con ella.

Bulma: Bueno, será mejor que regresemos con los demás.

Las cuatro mujeres se incorporaron a la fiesta, aunque Katrina estaba pensando en algo que habían dicho en la cocina.

Katrina (pensando): «Bulma: bueno, ahora los androides 17 y 18 tienen su propia familia». «#18: Eso parece». ¿Androides? ¿Qué habrá querido decir con eso? Bueno, por las risas debió ser una broma, no voy a preocuparme por eso.

La fiesta siguió y todos disfrutaron mucho, luego llegó el momento de la despedida. Sólo se quedaron 17 y Katrina, y 18 aprovechó para hablar con 17 a solas fuera de la casa.

#18: Realmente me alegra que decidieras rehacer tu vida.

#17: ¿Eh?… Ahhhhh. Sí, bueno, todos tenemos derecho a cambiar.

#18: Sí. Ella parece ser una buena persona, espero sean muy felices.

#17: Yo también lo espero.

#18: ¿Vendrás a visitarme más seguido?

#17: Sí.

Luego de esto, 17 y Katrina se fueron. En el camino.

#17 (pensando): O imitar a los humanos ha vuelto idiota a mi hermana o yo realmente soy muy buen actor; ¡¡no puede creer que lo creyera todo!! En fin, mientras yo disfrute, no me interesa lo que crean o piensen los demás.
Luego de este día pasa un mes y la expedición hacia la pirámide de Kamentutan parte. ¿Qué pasará? Esta historia tendrá un vuelco muy interesante, no dejen de leerla.


Entre el Amor y la Guerra – Capítulo 4

Capítulo 4: «Decisiones»

Fanfic: Entre el Amor y la Guerra


Katrina se había mudado a casa de 17 y a partir de ese momento se dedicó a su tienda de armas y a su marido. Un día en la mañana.

Katrina: Oye, amor, el desayuno está servido, te tengo una sorpresa.

#17: ¿Sorpresa? ¿De qué estás hablando?

El androide bajó al comedor con una sonrisa en el rostro producto de sus pensamientos.

#17 (pensando): Vaya, esto me salió mejor de lo que esperaba. ¡Hasta me cocina!; bueno, creo que imitar ciertas costumbres humanas no me hará daño.

De pronto algo le vino a la mente a 17 y esto hizo que su sonrisa desapareciera.

#17 (pensando): Ese maldito enano debe estar aprovechándose de mi hermana, y ella de imbécil que lo permite, pero ya verá; ese idiota me las pagará. 18 tendrá que aprender que las cosas se hacen a conveniencia de uno, no de los demás.

En ese momento, 17 llegó a la mesa, que estaba adornada con flores, tenía unas velas pues la luz estaba apagada; en fin, estaba decorada para una cena romántica. #17, sin proferir palabra, echó todo al suelo, pues le parecía ridículo comer en algo que parecía un carnaval; luego se echar todo al suelo siguió con su comida.

#17: No está mal la comida, nada mal.

Katrina bajó las escaleras muy emocionada esperando un abrazo, un beso, o algo así por la sorpresa que le había preparado a su marido, ella sabía que era un desayuno, pero el detalle era lo que importaba. Menuda sorpresa se llevó al llegar al comedor y ver todo en el suelo y a 17 comiendo como si nada.

Katrina (pensando): Pero, ¿qué pasó aquí?

#17: Oye, será mejor que arregles este desorden, y un consejo: antes de servir la comida quita el carnaval de la mesa, es muy incómodo comer con todo eso encima.

Katrina no podía creer lo que escuchaba, ¿Cómo podía decirle eso de esa forma tan fría?

#17: Ahh, por cierto; ¿cuál era esa sorpresa que me tenías?

Katrina: No… nada… olvídalo.

#17: Como quieras, pero no te entiendo, hace un momento te veías muy emocionada por la sorpresa y ahora ni le das importancia.

Katrina no sabía qué pensar; no sabía si era cinismo o inocencia, realmente quería que fuera lo segundo. No era la primera vez que pasaba algo así entre ellos; el nunca gritaba ni la insultaba, pero siempre le hacía desplantes como el de la mesa; además sólo le demostraba cariño cuando hacían el amor, el resto del tiempo evitaba su presencia o la ignoraba por completo y ella ya se estaba hartando de esa situación.

#17: ¿Qué esperas? Es incómodo caminar entre tanta basura.

Katrina: Ya lo arreglo.

Mientras Katrina arreglaba el desorden, 17 se fue a su trabajo. Luego de este hecho pasó un mes y en casa de Krilin celebraban el 5º cumpleaños de Marrón.

Krilin: Ven con papá, cariño.

Marrón sonrió y fue corriendo donde Krilin.

Marrón: Papi, papi, papi.

Krilin: Ajá, hoy cumples 5 añitos.

Marrón: SÍIIIIIIII.

#18: Deja las payasadas, Krilin, la vas a malcriar.

Krilin: Vamos, un poco de cariño no le hará daño.

#18: Lo sé; pero MUCHOS pocos de cariño juntos sí la van a malcriar.

Krilin: Además es su cumpleaños.

#18: Bien, pero sólo porque es su cumpleaños.

#18 sonrió y tomó a Marrón en sus brazos.

#18: Hmmmmm, la hubiera preferido con tu cabello y mi cara; así como está va a terminar soltera.

Krilin: ¿Qué insinúas?

#18: Nada, sólo que tu cara no le queda bien a nuestra hija, sólo eso.

Los esposos siguieron discutiendo sobre los atributos de Marrón y luego se dedicaron a la preparación de la fiesta.

Krilin: Bueno, creo que sólo faltan algunas compras.

#18: ¿Algunas compras? Te dije que hicieras todo ayer.

Krilin: Bueno, deje una que otra cosa para hoy.

#18: Mira, en este mismo momento vas a traer lo que falta, ¡¡Y ES YA!!

Krilin: Ya voy, no te enojes.

#18: ¿Qué voy a hacer contigo?

Cuando Krilin se fue, 18 se quedó con Marrón.

Marrón: Mami, mami.

#18: Acá estoy; espero que no seas tan tarada como tu padre, ya tienes suficiente con tener su rostro como para que heredes su inteligencia… pero sí quiero que tengas sus sentimientos.

18 recordó los momentos durante la pelea con Cell cuando Krilin rompió el control; recordó todo lo que pasó en el Templo de Kamisama luego del fin de Cell y una sonrisa se dibujó en su rostro.

#18: Aunque es un grandísimo idiota, es el hombre más noble que conozco y es por eso que lo amo.

Luego volteó a ver a Marrón.

#18: Oye, hijita, no le digas nada a tu papá de lo que acabas de escuchar, sería embarazoso, este será nuestro pequeño secreto.

Marrón le contestó con una sonrisa y la androide siguió los preparativos de la fiesta. En casa de 17, él y Katrina estaban almorzando.

Katrina: Oye, ¿por qué tu hermana nunca nos visita?

La pregunta tomó por sorpresa a 17, ¿por qué preguntaba eso? ¿Qué le iba a decir? 17 se quedó un rato en silencio y luego respondió.

#17: La última vez que vino tuvimos una discusión muy fuerte, por eso.

Katrina: Entiendo, pero son hermanos, no deberían distanciarse de ese modo.

#17 no contestó y siguió comiendo. Katrina recordó la pelea que había visto, esa vez fue la única ocasión en que ella vio realmente enfadado a 17, pues con ella nunca se había portado así. #17 se levantó de la mesa y se preparaba para irse.

Katrina: ¿Ya te vas?

#17: Sí.

Katrina: Ya no paras en casa.

#17: Tengo muchas cosas que hacer.

Katrina: Al menos méteme en tu lista, ¿no?

#17: ¿Eh?

Katrina: Que me gustaría que me dedicaras más tiempo, sólo vienes a comer y en la noche, nada más.

#17 (pensando): Creo que estoy siendo muy obvio, ella no es tonta y si sigo con esta actitud me va a descubrir mis intenciones.

#17: Lo siento, de ahora en adelante te dedicaré más tiempo.

Al decir esto, 17 se acercó a Katrina y le dio un beso al cual ella respondió. Luego, el androide se fue.

#17 (pensando): Nada me cuesta fingir, pues el premio es muy bueno; el sacrificio vale la pena. Todo por conveniencia, ojalá mi hermana aprendiera esa valiosa lección.

Katrina: Espero que cumpla su palabra, realmente me hace mucha falta su cariño, creo que a pesar de todo, lo amo más que antes.

Mientras tanto, en casa de Krilin, los esposos ultimaban detalles para la noche y de pronto 18 se quedó pensativa.

Krilin: Mi vida por tus pensamientos.

#18: Créeme que no valen tanto.

Krilin: Pero igual me gustaría conocerlos.

#18: Estaba pensando en 17, me gustaría que viniera, pero no con la actitud de la última vez.

Krilin: Bueno, habla con él entonces, ha pasado un año desde aquella vez, las personas cambian.

#18: Tienes razón, ya mismo voy a hablar con él.

Krilin: Bien, yo seguiré los preparativos.

#18: Regreso pronto.

No se pierda el próximo capítulo.


Entre el Amor y la Guerra – Capítulo 3

Capítulo 3: «Expediciones…»

Fanfic: Entre el Amor y la Guerra


Mientras pasaban aquellas cosas en la vida de los androides, en la Universidad de mayor prestigio en el mundo se preparaba una expedición a la pirámide del faraón Kamentutan.

Mark: Bien, señores, al fin fue aprobado el proyecto.

Joe: Necesitamos preparar todo.

Jun: Cálmense, recuerden que la salida es en un año.

Shon: Sí, pero hay demasiadas cosas por hacer.

Mark: Pronto podremos explorar la tumba del faraón más importante de la era egipcia.

Joe: El Gran Kamentutan.

Luego de este hecho pasaron 11 meses, en este tiempo no ocurrieron grandes cambios en la vida de los Guerreros Z. #17 seguía viendo a Katrina, pero sólo por cosas de trabajo; Katrina poco a poco comenzó a fijarse en él y ese sentimiento iba creciendo sin que ella lo supiese, pero él era totalmente indiferente. En una de las tantas visitas de Katrina, #17 se encontraba cortando un árbol, pero cuando la vio se distrajo lo suficiente como para que el árbol se le viniera encima, él logró evadir el tronco pero una de las ramas le golpeó muy fuerte en un costado; Katrina fue corriendo hacia él al ver lo ocurrido.

Katrina: 17, ¿Estás bien? Déjame ver ese golpe.

#17: ¡Claro que estoy bien!… Arrgggghhhhh.

#17 se tocó su costado por el dolor, él pensaba que no había sufrido mayor daño, pero al intentar levantarse supo que el golpe había sido más serio de lo que creía.

#17: ¡Maldición! Creo que me rompí una costilla.

Katrina: ¿Y lo dices como si nada?

A pesar de que 17 se opuso, Katrina lo recostó en el suelo y comenzó a tantear la zona del golpe.

#17: ¡AAAAAAGGGGGRRRRRRHHHHHH!

Katrina: Creo que es aquí.

#17 (irónico): ¿Cómo lo supiste?

Katrina: Eres imposible. Bueno, no creo que te hayas roto nada, sólo es la contusión del golpe.

#17: ¿Se puede saber cómo estás tan segura?

Katrina: Un tío mío era médico y aprendí de él los conocimientos básicos de medicina y un poco de primeros auxilios.

Katrina iba a tocar nuevamente la zona del golpe, pero 17 le tomó la mano en un acto reflejo, pero lo hizo algo fuerte y la inercia hizo que Katrina resbalara y cayera sobre él, sus rostros quedaron frente a frente y ambos comenzaron a observarse, ella se sonrojó y él la besó, ella respondió al beso, y luego de ése vinieron muchos otros. Ambos fueron arrastrados por el mar de la pasión sin que pudieran evitarlo, ya no eran conscientes de sus acciones. Katrina le quitó la camisa a 17 y comenzó a besarle el cuello, luego el pecho; al principio 17 no sabía qué hacer, todo esto era nuevo para él, pero pronto decidió imitar a Katrina y le quitó la camisa y empezó a besarla, ella se quitó el brasier y se acostó sobre él y en ese momento accidentalmente lastimó el golpe de #17.

#17: Arrrrrggghhhhhh.

Katrina: Perdón.

#17: ¿Podrías tener más cuida…?

Katrina le tapó la boca con un dedo.

Katrina: Shhhhhh. No arruines el momento.

Ella seguía besándolo, sus manos recorrían el cuerpo de él, ésta no era la primera vez de Katrina, era la segunda, pero 17 despertaba en ella sentimientos que hasta ese momento le eran desconocidos; los dos seguían entre besos y caricias, luego de un rato ella terminó desnudándolo y él terminó de desnudarla, ella se puso encima de él y comenzó a besarla por todas partes, 17 no pudo evitar gemir de placer, cada beso le hacía perder el control, no pasó mucho tiempo para que él decidiera ponerse sobre ella y besarle todo el cuerpo también.

Katrina sentía que iba a enloquecer entre cada beso y caricia de 17, luego al androide entró en ella (aunque Katrina le ayudó un poco). Cuando lo hizo, Katrina lanzó un grito de placer. En su primera oportunidad, ella no sintió lo que sentía ahora, era una mezcla entre placer, pasión y algo que aún no lograba entender. Ella ni siquiera sabía cómo fue que terminó haciendo el amor con #17, pero no le importaba, se sentía feliz. #17 se sentía extraño, pero le estaba comenzando a tomar el gusto a lo que estaba haciendo, realmente lo estaba disfrutando, aunque por razones distintas a las de Katrina.

Ella seguía gimiendo, sentía que iba a morir en cada movimiento de 17, al principio él estaba sobre ella, luego ella sobre él, probaron muchas formas y realizaron muchas figuras, ella lanzó otro grito cuando llegó al tan ansiado éxtasis y poco después fue él quien lo alcanzó, los dos se quedaron unidos como si se hubieran fusionado.

Katrina: F…Fue increíble.

#17: ……

17 no habló, todo esto había pasado de repente, necesitaba tiempo para pensar, aclarar ideas; los dos se quedaron dormidos poco después; al día siguiente, cuando él despertó estaba solo, ni se molestó en buscar a Katrina, sólo cuando fue a la cocina logró ver la nota que ella le había dejado, dicha nota decía: «Perdón por irme así, pero tenía que trabajar y no quise despertarte, fue maravilloso lo de anoche, pero tenemos que hablar, vuelvo en la tarde, te quiero, Katrina».

#17: Creo que Katrina tomó lo da ayer como no era, tendré que informarle que sólo fue fortuito y que no siento nada por ella, hmmmmm, bueno, aunque pensándolo bien, lo de anoche fue excelente y quisiera repetirlo, je, je, je, tal vez no sea mala idea que ella crea que la quiero, después de todo.

Ese día en la tarde, Katrina llegó a casa de #17.

Katrina: H…Hola.

#17: Hola.

Katrina: ¿Leíste mi nota?

#17: Sí.

Katrina: Oye, lo que pasó anoche, estuve pensando…

#17: Yo también y por eso quiero decirte algo.

Katrina: Dime.

#17: Creo que ya tenemos suficiente tiempo de conocernos y después de lo de anoche creo que sería menos problema lo que te voy a pedir.

Katrina: ¿Qué quieres?

#17: Katrina, ¿Quieres venir a vivir conmigo?

Katrina: ¿Eh?

Esas palabras tomaron por sorpresa a Katrina, ella no lo esperaba, ése era un paso muy grande, aunque no más grande de lo que ella había sido capaz de hacer hace algunas horas atrás.

Katrina: No lo sé.

#17: ¿No crees que podríamos intentarlo?

17 la abrazó de nuevo. Luego de mucho vacilar, finalmente ella aceptó, pero lo hizo porque al fin había entendido ese sentimiento nuevo y extraño que estaba experimentando, era amor, ella había descubierto que estaba enamorada de 17 y eso era lo que quería hablar con él, pero nunca se imaginó que 17 le pediría eso, nunca pensó que él también la amaba lo suficiente como para pedírselo, por eso decidió aceptar, si su amor era correspondido no había razón para negarse. Lo que Katrina no sabía eran las verdaderas intenciones del androide.

#17 (pensando): ¡Lo logré! Lo único malo es que tendré que fingir un poco, pero por repetir lo de anoche soy capaz de eso y más.

En casa de Krilin…

Krilin: En un mes nuestra pequeña cumplirá 5 años.

#18: Sí, ya es toda una señorita.

Krilin: Debemos empezar a preparar todo.

#18: Yo ya empecé, hice algunas compras, recuerda avisarle a los demás.

Krilin: Perdona que te pregunte, pero ¿le dirás a 17? No tengo ningún problema.

#18: No tienes porqué disculparte, eres mi esposo y tienes derecho a saberlo, pero no sé, realmente no sé si le diré.

Krilin: Tal vez durante este tiempo 17 haya cambiado.

#18: Tal vez, Krilin, tal vez.

Si quiere saber cuáles acontecimientos vendrán, no deje de ver los próximos capítulos de «Entre el Amor y la Guerra».


Entre el Amor y la Guerra – Capítulo 2

Capítulo 2: «Encuentros y molestias»

Fanfic: Entre el Amor y la Guerra


17 fue al pueblo en busca de algunos víveres y de su nuevo rifle. Cuando llegó a la tienda de armas, vio que quien atendía no era el señor de siempre, sino una muchacha.

?????: ¿Puedo ayudarle?

#17: ¿Dónde está el viejo que atendía aquí?

?????: Supongo que se refiere a mi padre… bueno… él está… muerto. Murió hace una semana y, al ser su hija, quedé como nueva dueña.

#17: Ya veo, eso quiere decir que debo olvidarme de mi nuevo rifle.

?????: ¿Por qué dice eso?

#17: Porque yo le hice un pedido a su padre hace 15 días y supuestamente estaba listo para hoy, pero si murió, ya no estará listo nunca.

?????: Espere, tal vez mi papá ordenó el pedido pero por algún motivo éste se retrasó. ¿Me pude dar su nombre?

#17: #17.

?????: ¿Eh?

#17: Ése es mi nombre. ¿Puede decirme si llegó mi pedido?

?????: No, se retrasó, pero llegará en dos días.

#17: En dos días volveré por él; adiós.

Al decir esto, 17 se va del lugar.

?????: ¡Qué hombre tan insensible! No le importó en lo más mínimo lo de mi padre, sólo se preocupó por su pedido. Además, sus modales dejan mucho que desear.

Los dos días pasan y #17 volvió a la tienda tal y como lo había dicho.

#17: Bien. Aquí estoy.

?????: Y aquí está su pedido.

#17 tomó el rifle y lo estudió minuciosamente.

#17: ¡Excelente! Me lo llevaré.

#17 sale de la tienda sin preocuparse por despedirse y se dirige a su casa.

?????: Alguien debería enseñarle a ese tipo a ser un caballero.

En el camino a casa de 17.

#17: No puedo esperar para probarlo; espero que valga la pena lo que gasté en él.

#17 llega a su casa y se prepara para ir de cacería y el resto del día lo pasaría cazando. Al día siguiente, la muchacha de la tienda de armas se encuentra caminando en el bosque.

?????: Creo que me perdí. Lo que me faltaba.

En ese momento logra divisar una pequeña casa y se dirige hacia ella. Al llegar…

?????: Por lo que veo, aquí debe ser.

La muchacha toca la puerta y se sorprende al ver al ocupante de la casa.

#17: ¡Pero, miren lo que tenemos aquí! ¿Qué quieres?.

?????: Por el hacha que está afuera y los trozos de madera cortados en forma de leña, supongo que tú eres el leñador.

#17 (irónico): Eres muy perspicaz.

?????: Antes que nada, déjame decirte mi nombre. Me llamo Katrina y vengo a ver si puedes surtirme de leña durante el invierno.

#17: Depende de cuánto estés dispuesta a pagar.

Luego de hablar por un rato, los dos lograron ponerse de acuerdo en el precio.

#17: Bien, ya puedes contar con la leña. Mientras me pagues, claro.

Katrina: ¡Soy una mujer honesta y cumplida! No necesito que me amenaces.

#17: Ya veremos. Bueno, si eso es todo, adiós.

Katrina: ¿Nadie te ha dicho que eres un completo maleducado y que tienes pésimos modales?

#17: Sí, muchos lo han hecho.

Katrina: ¿Y?

#17: Todos están muertos.

Katrina: Veo que te gustan los juegos pesados. Bueno, tengo que irme, adiós.

El androide no respondió y sólo se limitó a verla hasta que desapareció en el bosque.

#17: ¡Ja! ¿Cómo se atreve a criticar mi forma de ser? Bueno, eso no tiene la menor importancia.

#17 y su nueva «amiga» continuaron viéndose, pues ella era una buena conocedora de armas y eso le interesaba a 17; y él era el leñador y eso le interesaba a Katrina. Dos semanas después, en casa de Krilin…

Marrón: Mami, mami, mami.

#18: ¿Eh? Es muy temprano, hija, ve a acostarte.

Marrón: No me siento muy bien.

#18: ¿Qué tienes?

Marrón: No sé…

De pronto, Marrón cayó desmayada al suelo y eso hizo que a #18 se le fuera el sueño enseguida.

#18: ¡¡¡¡Hija!!!!

Krilin: ¿Qué pasa? ¡Dejen dormir! ¡No hagas tanto escándalo, 18!

#18: Krilin, Marrón se desmayó, hay que llevarla a un hospital, ¡¡¡¡YA!!!!

Krilin: ¿Eh?

En cuestión de segundos, Krilin y 18 ya estaban en camino al Hospital. Marrón estaba en los brazos de su madre, quien se veía muy preocupada. Mientras se encontraban en el Hospital, llegaron Gokú y los demás.

Bulma: ¿Qué tiene la niña?

#18: No sé, no sé. Estoy comenzando a desesperarme, esta es la primera vez que a Marrón le sucede algo como esto y no sé qué hacer.

Milk: Cálmate, debes ser fuerte en estos casos. Además, lo más seguro es que no sea nada grave.

#18: Espero que tengas razón.

En otro lugar de la Sala de Espera del Hospital…

Gokú: ¿Es muy grave?

Krilin: No lo sé, estamos esperando al doctor.

Luego, #18 se acerca al grupo.

#18: Krilin, voy a enviarle un mensaje a mi hermano para que sepa lo que está pasando.

Krilin: Está bien. Yo me quedaré con Marrón.

Horas después, 17 recibe la carta de su hermana.

#17: A ver. ¿Qué tenemos aquí? Es un mensaje de mi hermana: «17, te escribo para decirte que mi hija está muy enferma y que no sé qué hacer, pues es la primera vez que le pasa. Por favor, quisiera que me acompañaras en estos momentos. 18». ¡Bah! Mi hermana sigue con sus juegos. ¿Cuándo entenderá que nunca será humana? Ojalá esa mocosa se muera, a ver si con eso 18 recapacita.

Dicho esto, #17 arruga la nota y la arroja a la chimenea de su casa. Luego de esto, pasa una semana y Marrón se recupera. El desmayo de la pequeña fue debido a falta de energía por una pobre alimentación. En el Hospital…

Dr.: Ya se encuentra recuperada casi al 100%, pero deben ser más cuidadosos. La niña necesita alimentarse muy bien.

#18: Sí. Dr. No volverá a suceder.

Krilin: Estaremos muy pendientes para que coma y dejaremos de ser complacientes en ese aspecto.

Luego, en Kame House…

Bulma: Al menos no fue nada grave.

Milk: Pero deben ser más cuidadosos.

#18: Sí, realmente fuimos descuidados, creo que nuestra inexperiencia nos jugó una muy mala pasada.

Milk: Bueno, pero no se olviden que pueden contar con nosotras si lo necesitan.

#18: Gracias, de verdad.

Cuando todos se van…

#18: #17 no fue al Hospital ni se comunicó conmigo. ¿Por qué me hace esto?.

Krilin: Tal vez no recibió el mensaje. No te pongas así sin estar segura, amor.

#18: Puede ser, y eso debo saberlo. Voy a casa de 17.

Krilin: Bien.

#18: Cuida a Marrón, y sobre todo, ¡¡¡¡HAZ QUE COMA!!!!

Krilin: Ve tranquila.

#18 se despide de su marido y parte rumbo a casa de 17. Al llegar..

#17: Hola. ¿Cómo estás?

#18: Mejor. ¿Recibiste el mensaje que te mandé?

#17: Sí.

#18: ¿Y?

#17: ¿Y qué? ¿Qué querías, que fuera corriendo al Hospital a consolarte? No es mi estilo jugar a los humanos.

#18: Eres un desalmado, 17. Ni siquiera porque es tu única sobrina te conmueves.

#17: En primer lugar: esa mocosa nunca debió existir, y si se muere sería muy beneficioso para los dos, y en segundo lugar: ya te he dicho lo que pienso acerca de lo que están haciendo. Además, ¡claro que no me conmueve! Soy un androide, ¿recuerdas? No tengo sentimientos y, a diferencia de ti, yo vivo en la realidad y no en sueños.

#18 estaba totalmente asombrada por las palabras de su hermano, realmente no podía creer lo que oía.

#18: ¿Cómo es posible que me digas eso? Tú sabes cuánto quiero a mi hija.

#17: ¿Querer? ¿Cariño? Sabes perfectamente que no puedes sentir ninguna de esas emociones; ambos sabemos que tus conductas con los demás son fingidas; así que no le encuentro sentido a tu reclamo.

#18: El hecho de que tú seas un ser vacío y sin corazón no quiere decir que yo también lo sea. Yo sí tengo sentimientos y nada de lo que hago es fingido. No soy como tú, y no quiero volver a verte nunca.

#17: Como quieras, veamos hasta dónde logras llevar tu juego, pero cuando recapacites y te des cuenta de tu error, te estaré esperando para decirte «te lo dije».

#18: ¡Eres un cínico!

#17: ¿No te ibas?

#18: Adiós.

Al decir esto, #18 alza el vuelo y se va. Lo que los androides desconocían era que Katrina los estaba viendo desde hacía rato. Aunque por la distancia, no logró escuchar nada.

Katrina: Así que este tipo tiene su novia, pues para discutir de ese modo… ¡Lástima! A pesar de todo, no se puede negar que es un chico muy atractivo, pero creo que se me adelantaron.
En la Tierra, las cosas van bien, pero pronto todo cambiará. Si desea saber lo que ocurrirá, no se pierda los próximos capítulos de «Entre el Amor y la Guerra».


Entre el Amor y la Guerra – Capítulo 1

Capítulo 1: «Decepciones y agradecimientos»

Fanfic: Entre el Amor y la Guerra


Información: Este fanfic no es el típico que se basa sólo en peleas y chistes; si buscas un fanfic así, no te recomiendo que lo leas, pues este fanfic estará basado en otras cosas. Aunque las peleas no faltarán en la trama, no será lo principal. Este fanfic estará basado en las historias cortas: «Amor Verdadero» y «No te vayas, 18».

Advertencia: En este fanfic hay erotismo, así que si creen que el contenido de algún modo los ofenda, no lo lean; y si se deciden a hacerlo, no digan que no lo advertí.


Ha pasado mucho tiempo desde la muerte de Cell y durante ese tiempo han pasado muchas cosas; pero los cambios más relevantes se han dado en las vidas de #18 y Krilin, quienes decidieron unir sus caminos y fruto de su amor tuvieron una linda niña rubia de ojos azulados llamada Marrón. #17 se retiró a vivir al bosque cerca de un pequeño pueblo. Ten Shin Han y Chaoz dejaron las batallas y no se ha vuelto a saber de ellos. Vegeta se quedó a vivir en casa de Bulma y decidió aceptar su rol de padre con el pequeño Trunks. Piccoro se quedó con Dende para protegerlo y enseñarle a ser un gran Kamisama. Milk tuvo un 2º hijo de Gokú, al que llamó Goten, y vivía junto a él y a Gohan en el mismo lugar de siempre. En la Tierra reinaba la Paz.

Ese día se celebraba el cumpleaños #4 de Marrón en Kame House y todos disfrutaban de la fiesta, con las excepciones de Vegeta y #17, aunque ellos no lo hacían por distintos motivos.

#18: Gracias a todos por venir.

Bulma: No tienes por qué darlas, es un placer.

Milk: Marrón ya es toda una señorita.

Krilin: Sí, espero que cuando sea más grande sea igual a su madre.

#18: Créeme que yo también.

Todos: Ja, ja, ja, ja.

Vegeta: Bien, Bulma. Ya vine y ya me voy.

Bulma: No seas aguafiestas, Vegeta.

Vegeta: Bah, si quieres quedarte hazlo, pero yo me voy. Además aún no he olvidado la cuenta pendiente con esta Androide y con su hermano. Si no los he asesinado es porque ya no son rivales dignos de mí, pero de allí a socializar con ellos…

Bulma: ¡¡¡VEGETA!!!

#17: Eres muy arrogante, Vegeta.

Vegeta: Si quieres te puedo dar una demostración gratuita de mi poder actual.

#17: No te tengo miedo.

#18: ¡Suficiente! No quiero que se desate una pelea en mi casa.

Vegeta: ¿Tu casa? Te llenas mucho tu boca diciendo eso.

Bulma: Ya es suficiente, Vegeta, por favor.

#18: Déjalo, no me molestan sus comentarios e insultos.

Luego, Vegeta se va.

Trunks: Mi papá es muy obstinado.

Goten: Sí.

Gohan: Bueno, creo que es hora de cantar cumpleaños y picar la torta.

Todos: ¡Sí!.

Todos van al comedor, menos #17, y #18 se queda de última para hablar con él.

#18: ¿Qué te pasa?

#17: No, nada, vamos.

Luego de cantar cumpleaños y repartir la torta, todos regresaron a la sala.

Krilin: Y dime, #17, ¿qué ha sido de tu vida? No sabíamos nada de ti desde nuestra boda.

#17: ¡Eso no es de tu incumbencia!

Krilin: L…lo siento.

#17: ¡Qué demonios hago yo con tus disculpas!

Krilin: Ya te dije que lo lamentaba.

Los demás presenciaban asombrados la discusión.

#17: No creas que porque eres, por desgracia, el esposo de mi hermana, tienes derecho a tratarme con confianza; así que ¡no vuelvas a dirigirme la palabra o te irá muy mal!

#18: ¡Suficiente, 17! ¿Qué diablos te ocurre?

#17: ¿Quieres saberlo? Bien, te lo diré: odio tu nueva vida, odio a tu esposo, odio a tu hija, odio a estos imbéciles que te acompañan y me odio a mí mismo por no haber evitado que hicieras todas estas locuras.

#18 (asombrada): ¡#17!

#17: Ya me cansé de tus tonterías. ¿Quieres jugar a ser humana? Hazlo, pero no me metas en tus juegos. Recuerda que nunca serás un ser humano; eres una Androide, espero no lo olvides.

Tras decir esto, #17 se fue y #18 quedó muy afectada y alterada.

#18: ¡¡Es un bastardo!! ¡¡Cómo me dice eso!!

Krilin: Cálmate, amor.

#18: ¡Nunca le perdonaré que haya arruinado este día! ¡Nunca!

Y #18 se va corriendo al cuarto. Krilin despidió a todos ofreciéndoles mil excusas por lo ocurrido, y después de dormir a Marrón, va al cuarto a hablar con su esposa.

#18: ¡Déjame sola!

Krilin: ¿Por qué?

#18: Esto no te incumbe; ahora vete.

Krilin: No lo haré

#18: ¿Se puede saber la razón?

Krilin: Cuando me casé contigo dije que estaría a tu lado en las buenas y en las malas.

#18: ¡Vete!

Krilin: Pero veo que piensas que soy un estorbo; adiós.

#18: Espera.

Krilin: ¿Eh?

#18: Discúlpame, es que estoy muy alterada por lo sucedido.

Krilin: Lo sé, por eso quiero ayudarte.

#18: ¿Por qué tuvo que decirme esas cosas tan horribles?

Krilin: No lo sé.

#18: ¡Es un maldito!

Krilin: Tal vez está dolido porque lo abandonaste para vivir conmigo.

#18: Yo nunca lo abandoné; siempre le dejé las puertas de nuestra casa abiertas, pero él nunca quiso visitarnos; mucho me costó que fuera a nuestra boda y mucha más que viniera hoy.

Krilin: Tal vez deberías volver con él.

#18: ¿Eh? ¿Qué dices?

Krilin: Después de todo, es tu hermano, tú eres su única familia, quizás se siente solo y por eso toma esa actitud.

#18: Actúa como un niño malcriado; y no voy a acabar mi felicidad por un capricho suyo.

Krilin: ……

#18: Aunque él diga que fuimos creados sin sentimientos, yo logré tener emociones y esa es la verdad.

Krilin: Lo sé, amor.

#18: Al principio yo creía lo mismo, pero cuando pediste ese deseo allá en el Templo, algo nació en mí y cambió mi vida. Poco a poco fui enamorándome de ti; contigo supe lo que era la alegría, la tristeza, el dolor, aprendí a reír, a llorar…, a amar. Eres lo más maravilloso que me ha pasado y no voy a acabar con esto sólo por que mi hermano no quiere madurar.

Krilin: Te amo, 18.

#18: Y yo a ti; gracias por enseñarme tantas cosas, por haber confiado en mí siempre, por haberme dado esta nueva vida a tu lado y al lado de nuestra pequeña; gracias por darme la oportunidad de empezar de nuevo.

Krilin le tapó la boca a 18 con el dedo.

Krilin: Lo hice porque te amo, 18. Además, tú también me has hecho muy feliz y eres un ejemplo de que las personas pueden cambiar para bien; no me equivoqué al enamorarme de ti.

#18: Yo tampoco.

Los dos comenzaron a besarse, primero con inocencia, pero poco a poco esa inocencia fue cambiando hasta volverse pasión; los dos se acariciaban todo el cuerpo tratando de buscar un punto que hiciera enloquecer al otro. Krilin comenzó a desabrochar la blusa de 18, a lo que ella respondió cerrando los ojos y pasando sus manos por la espalda de él; luego ella comenzó a besarle el cuello al mismo tiempo que le quitaba la camisa, pronto los dos se encontraban semidesnudos viéndose el uno al otro. Muy despacio Krilin, recostó a su esposa y se colocó encima de ella; luego comenzó a besarla, primero en la boca, luego el cuello y así siguió bajando; el silencio de la noche era interrumpido por los suaves gemidos de placer de la Androide; los dos amantes siguieron jugando hasta estar completamente desnudos; 18 comenzó a besar todo el cuerpo de su marido y Krilin respondía con unos «te amo, 18» casi imperceptibles. Pronto llegó el momento cumbre y Krilin entró en 18 para luego besarle el cuello; la androide apretaba los dientes para no gritar, y con sus uñas arañaba la espalda de él; pero Krilin estaba muy ocupado vibrando de placer para sentir ese minúsculo dolor. Luego de muchos minutos, aquel combate librado por los dos esposos cesó y ambos yacían en la cama, desnudos, él sobre ella; sus cuerpos aún temblaban por lo acabado de hacer. De pronto, 18 se atrevió a romper el silencio.

#18: Gracias por esto también.

Krilin: ¿Eh?

#18: Tú fuiste mi primer hombre y eres mi único hombre; aún recuerdo el día que me entregué a ti por primera vez.

Krilin: Yo también.

#18: Fue una de las experiencias más grandiosas de mi vida, fueron muchas emociones nuevas y juntas: deseo, pasión, placer… realmente me sentí tuya, Krilin, y cuando lo hacemos siento que soy más tuya que antes.

Krilin: Eso es porque además de esos sentimientos que dijiste entre los dos, hay amor, 18; por eso es que lo entregamos todo en esos instantes.

#18: Tú has sido mi guía en muchas cosas y me has hecho muy feliz, realmente ya no sabría vivir sin ti.

Krilin: Yo tampoco podría hacerlo.

Los dos se quedaron mirando y se dieron un gran beso para luego abrazarse… pronto el sueño venció a ambos. Al día siguiente los dos se encontraban en el comedor desayunando.

Krilin: Está delicioso.

#18: Gracias; creo que he mejorado en la cocina en estos años.

Krilin: Sí; aún recuerdo la primera vez que cocinaste para mí; todo quedó completamente chamuscado.

#18: Bueno, era mi primer intento, ¿no? Por cierto, ¿dónde está Marrón?

Krilin: Aún duerme.

#18: Bueno, la voy a traer; ya ha dormido mucho.

Krilin: ¿Aún estás molesta por lo de ayer?

#18: Un poco, pero estaré bien. Sólo me gustaría que el niño de mi hermano madurara, aunque fuera un poco.

En casa de #17, el Androide también tomaba su desayuno y a la vez recordaba lo sucedido el día anterior en casa de su hermana.

#17: Es una tonta, vive en un mundo de fantasías; ja, cree que puede ser humana y tener sentimientos; ilusa, pero ya veremos qué hará cuando se dé cuenta de la realidad.

#17 era el leñador del pueblo donde vivía, pero también disfrutaba del arte de cazar.

#17: Bien, iré al pueblo a comprar lo que me hace falta y de una vez pasaré a recoger el nuevo rifle que le encargué al viejo de la tienda.

#17 sale de su casa y se dispone a ir al pueblo.
¿Qué acontecimientos vendrán? No se pierdan el próximo capítulo.


Lo que siempre soñé – Capítulo 5

Capítulo 5: «Lindos ojos; cuerpo espectacular»

Fanfic: Lo que siempre soñé


Al día siguiente, Vegeta se levantó temprano a entrenar. Ya se había tomado todas las pastillas y no le dolía nada. Bulma había estado en su laboratorio desde muy temprano y había salido a ver un poco de televisión. Se sentó en la alfombra de la sala cuando sonó el teléfono.

BL: ¿Hola?

XX: ¿Podría hablar con el señor Vegeta?

BL: «Alguien llamando a Vegeta«. Él está ocupado. ¿Quiere dejar el mensaje? –sugirió, sintiéndose muy extraña.

XX: Sí. Verá, habla su dentista.

BL: Aaaaaaaaaah, dígame.

Dra: Él vino hace unos días por un problema con sus muelas. Bueno, en realidad no eran sus muelas, sino su hueso maxilar. Revisé las radiografías que le tomamos.

BL: Y eso quiere decir…

Dra: Quiere decir que le extrajimos los terceros molares sin razón.

BL: Ya veo.

Dra: El dolor fue causado probablemente por algún golpe. ¿Podría decírselo? Es necesario que si el dolor continúa, visite un especialista.

BL: Sí, descuide. Yo se lo diré.

Dra: Adiós.

BL: Adiós –colgó el teléfono– ¡Cielos! Si Vegeta se llega a enterar…

VG: ¿Si me llego a enterar de qué?

BL: Eeeh, yo, eeeh, mmm, tú, mmm…

VG: ¿Y bien? –dijo cruzándose de brazos.

BL: «Este hombre no me va a dejar en paz si no le digo» –Tomó aire y se decidió–. Era la dentista… dijo que el dolor que tenías no era por tus muelas, sino por algún golpe que debes haberte dado–. Vegeta se quedó mirándola y después de unos momentos volvió a hablar.

VG: Déjame ver si entiendo… Me quitaron cuatro de mis piezas dentales que estaban en perfecto estado, por ¿nada?

BL: Más o menos –dijo con cara de «estoy en problemas».

VG: Normalmente, buscaría a la idiota que me sacó las muelas y la eliminaría. Pero creo que haré una excepción y me desquitaré contigo –dijo con una sonrisa totalmente falsa en su cara.

Bulma abrió los ojos y se puso blanca como la nieve. Vegeta se acercó a ella y se quedó observándola.

VG: ¿De qué manera puedo darte una muerte dolorosa sin salpicarme de sangre? –dijo en voz baja como si estuviera meditando.

BL: Me estás asustando –dijo sintiendo que le temblaba la voz.

VG: No te preocupes… Vivirás… –dijo antes de salir de la sala.


Esa noche, Bulma se estaba dando una ducha y Vegeta entró en su habitación. Dio una rápida mirada a todo y entró.

VG: «¿Qué desorden es éste?» –pensó con una gota de sudor en la cabeza–. «Así no la encontraré en un millón de años. Veamos. En dónde guardaría esta mujer su agenda…»

Se puso a revisar los cajones del tocador, luego los del closet, cuidando dejar todo en su lugar. Finalmente la encontró en el bolso que Bulma había usado ese día.

La abrió y un montón de fotos cayó al suelo. En las fotos salían Bulma y Yamcha. En otras salían Gokú, Krillin, el maestro Roshi. Después de mirarlas con cierta curiosidad, las dejó entre unas páginas de la agenda y buscó el directorio telefónico. Se sorprendió al ver que estaba casi lleno.

VG: «Vaya que tiene amistades. ¿Quién de aquí le caerá mal como para…?»

Vegeta empezó a leer el directorio y al lado de cada nombre salía escrita alguna observación.

Fulanito Lindos ojos.

Sutanito Buen trasero.

Menganito Lindo cabello.

Perenganito Nada.

VG: «Y a mí me dice que soy raro. Clasifica a las personas de acuerdo a…» –inconscientemente comenzó a buscarse en la lista, pero no se encontró y suspiró aliviado al no estar «clasificado»–. «Bueno, a esto venía. Ahora me largo de aquí» –pensó justo en el momento en que el agua dejó de correr en el baño.

Vegeta salió de la habitación de Bulma con la agenda en la mano. Se fue a su propia habitación, aseguró la puerta, se sentó en la cama y empezó a buscar en la agenda todos los nombres que iban acompañados de un: «patético», «espantoso», «grosero», «desagradable», «fresco», etc, y empezó a hacer llamadas.

VG: Buenas noches, ¿el señor «fulanito de tal»? La señorita Bulma Briefs quiere tener una cita con usted, «tal día» a «tal hora». No se lo vaya a decir, pero está muy interesada en usted. ¿La invitará? Ajá, de acuerdo. ¿Pasa por ella? Perfecto, adiós. CLICK. «Je je je je» (risa siniestra)

Y así pasó cerca de media hora, haciéndole citas a Bulma con los peores sujetos de la ciudad, dueños de importantes compañías asociadas a la Corporación Cápsula. Debido a eso, Bulma no pudo faltar a ninguna y pasó 11 desagradables noches con personas realmente patéticas.

La onceava noche, Bulma volvió a casa con una cara de fastidio, que de haberse mirado en un espejo, lo habría trizado.

VG: ¿Cómo estuvo tu última cita?

BL: Como todas las… ¿cómo sabes que es la última? –preguntó y, en ese momento, vio que Vegeta arrojaba la agenda que ella había dado por perdida sobre el sillón de la sala. Su cara de extrañeza cambió a una de sorpresa y luego a una de enfado–. ¡¡¡TÚ!!! –gritó. Vegeta sólo rió entre dientes–. ¡¡¡Maldito idiota!!! ¿Crees que es divertido?

VG: Oh, sí –sonrió.

BL: ¡¡Te odio!! –dijo totalmente enfurecida.

VG: ¿Hubieras preferido una cita con Richard «buen trasero»?

¡¡CRASH!! –un jarrón bien esquivado.

VG: ¿O con Chris «lindos ojos»?

¡¡CRASH, CRASH, CRASH!! –tres adornos seguidos.

VG: ¿O con Johnny «cuerpo espectacular»?

¡¡CRASH por 10 elevado a x!! –un frutero con fruta, seguido de siete vasos, el teléfono, la guía telefónica y 1 paraguas.

VG: ¿O tal vez hubieras preferido a Yamcha? Hice todo lo posible, pero estaba ocupado con una tal Vicky.

Silencio.

Bulma miró con mucha rabia y dolor a Vegeta, mientras sentía su cara muy caliente. Un nudo en la garganta le impidió decir todo lo que quería. De todos modos sabía que él no lo entendería. Retrocedió en el tiempo y recordó el día que Yamcha y ella terminaron su relación de tantos años. No le dolía en sí saber que la engañaba y que era lo mejor porque ya ninguno de los dos sentía lo mismo. Lo que le dolía era sentirse tan sola.

En ese momento se encontró frente a Vegeta que la miraba como siempre. Sus ojos tan fríos e inexpresivos. Parecía que disfrutaba haciéndola sufrir. Y con lo que ella lo quería. Otra razón más por la cual sentirse miserable. Estaba segura de que si le dijera que sentía todo ese cariño por él, se reiría en su cara.

Sus ojos se llenaron de lágrimas. Se agachó a recoger su bolso. Caminó lentamente hacia la escalera, donde estaba Vegeta y al pasar por su lado dijo en un susurro apenas audible:

BL: Acabas de hacerme pedazos…


Lo que siempre soñé – Capítulo 4

Capítulo 4: «Efectos secundarios»

Fanfic: Lo que siempre soñé


9:00 AM.

VG: Mmmm –se desperezó, y al abrir los ojos vio el cielo azul a través de la ventana–. Que lindo día. Creo que hoy haré algo diferente.

Bulma estaba preparando el desayuno con su madre cuando de pronto…

VG: Buenos días señora Briefs. Hola, Bulma.

SB: Buenos días, joven y apuesto Vegeta.

BL: Hola, Vegeta… ¿Vegeta? –dijo volteándose «algo» sorprendida.

VG: ¿Pasa algo? –dijo con una ligera sonrisa y mirándola a los ojos como esperando una respuesta.

BL: N-n-no, eeeh… ¿cómo te sientes?

VG: Muy bien. No me duele nada de nada, je je je. Deben ser las pastillas para el dolor.

BL: Sí, eso debe ser. ¿Vas a entrenar hoy? –preguntó al verlo vestido con ropa común y corriente y no con su traje de entrenamiento.

VG: Creo que no. El día está demasiado agradable como para desperdiciarlo encerrándome en la cámara de gravedad. Todavía hay tiempo para entrenar, así que me tomaré una semana de vacaciones.

BL: ………. –se acercó a Vegeta y le puso una mano en la frente para comprobar su temperatura.

VG: ¿Qué pasa?

BL: ¿Te sientes bien?

VG: Muy bien, ¿y tú?

SB: Joven Vegeta, vamos a desayunar en el jardín, ¿nos acompañas?

VG: ¡Claro! ¡Encantado!

¡¡¡PAFFF!!! –Bulma se desmayó.


VG: ¡¡Yuuujuuuu!! ¡¡Bulma!! –Vegeta movía una mano frente al rostro de Bulma mientras ella abría lentamente los ojos. Estaba recostada en el sillón de la sala.

BL: ¡Ay! ¿Qué me pasó? –de pronto reaccionó y recordó el «porqué» de su sorpresa.

VG: Estábamos en la cocina y de un momento a otro te dormiste, ja ja ja ja ja –Bulma lo miró con lástima.

BL: Vegeta, ¿me dejarías ver la caja de tu remedio?

VG: Sí, ahora la traigo. No te vayas a dormir, ja ja ja.

BL: «Si no me equivoco, debe estar comportándose así por efecto del remedio»

VG: Aquí está –dijo entregándole la caja a Bulma.

BL: Veamos… me lo imaginé –dijo leyendo la composición del analgésico.

VG: ¿Qué tiene, Bulma? ¿Pasa algo malo?

BL: No, para nada –sonrió–. Sólo quería ver qué efectos secundarios producía.

VG: ¿Y?

BL: No te preocupes. Sólo te relaja.


Esa noche, después de la cena, Bulma se había ido a la sala a ver una película que era un verdadero drama. Vegeta, que no tenía nada que hacer, se puso a ver la película con ella. Nunca había visto una película, por lo menos en las condiciones que estaba ahora, en un confortable sillón, con la luz apagada y con palomitas de complemento. Sin mencionar a la mujer que estaba sentada junto a él, y que parecía sufrir tanto con lo que estaban viendo.

BL: Snif! Snif! –se secaba las lágrimas con un pañuelo, mientras la película casi terminaba.

VG: Ya, Bulma, no llores –dijo abrazándola.

Cuando la película terminó, pasaron el reparto acompañado de una linda canción. Bulma y Vegeta se miraron a los ojos un buen rato y él lentamente comenzó a acercarse a ella. Cuando estuvo a punto de besarla, Bulma se levantó del sillón, apagó el televisor y encendió la luz.

VG: ¿Qué pasa? ¿Hice algo malo? –dijo un poco extrañado con su reacción.

BL: No. Lo malo es que no sabes lo que estás haciendo.

VG: Yo creo que sí –dijo levantándose del sillón.

Después de un largo silencio, Bulma reaccionó…

BL: Buenas noches, Vegeta.

VG: …buenas noches… Bulma.


Al otro día…

BL: ¡¡Hola, Vegeta!! –silencio–. ¿No me vas a contestar?

VG: Yo sabré si te contesto o no.

BL: ???? Pero, ¿qué te pasa?

VG: A mí no me pasa nada.

BL: ¿Y por qué me hablas así?

VG: Siempre te he hablado igual.

BL: Eso no es cierto, ayer…

VG: ¿Ayer qué?

BL: ¿Vas a entrenar?

VG: No, voy a ver la telenovela. ¡¡Por supuesto que voy a entrenar!! Y en vez de estarme molestando, deberías buscar un lugar donde esconderte de los androides, porque al paso que vamos, no voy a poder transformarme en super saiyajin por tu culpa.

BL: No me culpes por tus fracasos y no te pongas el parche antes de la herida –Bulma abandonó el campo de batalla.

VG: «Qué mujer más desagradable. Hizo que me empezara a doler de nuevo. Será mejor que me tome esas cosas para ponerme a entrenar»

Al rato, Bulma trabajaba en su laboratorio, cuando un «¡¡Bu!!» de Vegeta la hizo quedar pegada al techo.

BL: ¡Idiota! Vuelve a hacer eso y no amaneces vivo –dijo amenazándolo con una llave de tuercas.

VG: Je je je, lo siento.

BL: «‘Vegeta’ y ‘Lo siento’ no van en la misma oración» ¿Te tomaste tu remedio?

VG: Sí.

BL: ¡Qué bien!


Y así siguieron los días. Cuando Vegeta se tomaba sus analgésicos para el dolor, era un encanto. Pero cuando no, volvía a ser el de siempre. Extrañamente, ninguno de los dos «Vegetas» sabía lo que hacía o decía el otro.

Ese mismo día en la noche, Bulma estaba en la cocina leyendo un libro de recetas cuando Vegeta llegó secándose el cabello con una toalla.

BL: «Se duchó. Lo que quiere decir que entrenó y que es el de siempre»

Vegeta sacó del refrigerador una fuente con cerezas y empezó a jugar. Las arrojaba al aire y las atrapaba con la boca.

BL: «Vegeta jugando con la comida… Debe haberse tomado sus analgésicos y le están empezando a hacer efecto»

Bulma trató de concentrarse en la receta que leía, pero Vegeta la distraía, así que se dedicó a observarlo. No fallaba en atrapar ninguna cereza. No se resistió más y le dijo sonriendo irónicamente:

BL: ¿Sabes Vegeta? Si pusieras una pelota en tu nariz, podrías trabajar de foca en un circo.

VG: Sólo si tuviera tus bigotes –contestó sin dejar de jugar.

BL: Tus padres no te enseñaron buenos modales, ¿verdad?

VG: No pasé mucho tiempo con ellos. Creo que nunca estuvieron conformes conmigo –dijo tirando a la basura las semillas de las cerezas que se había comido y dejando para lavar la fuente.

BL: ¿Ellos querían un hombrecito? –Vegeta miró a Bulma y su respuesta no tardó.

VG: ¿Sabes? Me da lástima tu sostén. Debe estar aburrido de llevar una vida tan vacía.

BL: Por lo menos yo las he visto –sonrió.

VG: Fin de la conversación –dijo mirándola fijamente y luego salió de la cocina.


Al rato…

A pesar de estar un poco bajo el efecto de sus analgésicos, Vegeta estaba pensando en su pasado. Repasó toda su vida y comenzó a sentir que le faltaba algo. Fue un asesino durante años y aún sentía la necesidad de oír a alguien suplicándole por su vida. Disfrutaba el dolor de otros y más aún cuando era él el causante.

Su planeta. Ese maldito de Freezer lo había destruido y a él lo había utilizado como su juguete. Le obedeció durante tantos años jurándose cada día, cada minuto que estuvo bajo sus órdenes, que lo haría pedazos algún día. Pero tampoco le fue posible. Kakarotto tomó su lugar y demostró ser más fuerte. Parecía que nada en realidad había tenido sentido en toda su vida. Se proponía metas y, cuando estaba a punto de alcanzarlas, todo se le venía abajo.

Dolía pensar en eso, pero lo reemplazaba por odio y rencor. Era la única manera de la que podía deshacerse de esos molestos sentimentalismos.

Esa mujer de bonitos ojos azules parecía entenderlo, a pesar de que no se llevaban muy bien –sonrió recordándola–. Y pensar que también estuvo a punto de matarla –sacudió la cabeza para no recordar ese momento.

Ella debe extrañar a ese idiota con el que salía. ¿Serán más resistentes los humanos al vacío?

El vacío de nuevo se hacía presente. Quería apartarlo de una vez por todas. Olvidar. Sólo olvidar y sentirse tranquilo una vez en su vida. No sentirse como…

TOC, TOC, TOC.

BL: ¿Puedo pasar?

VG: Pasa…

BL: «Genial. Ya le hicieron efecto. Así podremos hablar un rato» –pensó muy feliz. Así podría conversar con la «caja fuerte» y saber más de su vida.

Bulma entró a la habitación y la encontró a oscuras. Cuando iba a encender la luz, escuchó la voz de Vegeta desde la terraza.

VG: No enciendas la luz.

Bulma caminó lentamente hacia la ventana y lo encontró sentado en el barandal, mirando hacia las luces de la ciudad.

BL: Linda noche, ¿verdad?

VG: ¿Qué haces aquí?

BL: Hablo contigo.

VG: Sabes a lo que me refiero.

BL: Tú estás solo. Yo estoy sola. Estando juntos ya no hay soledad –rió.

VG: Hmm… –Hubo un largo silencio entre ambos.

Bulma miró el cielo y recordó cómo las esferas del dragón se separan una vez cumplido el deseo.

BL: Vegeta… si pudieras pedirle un deseo a Shen Long… ¿qué sería? –Vegeta, que había desviado su mirada de la ciudad hacia Bulma, miró el cielo.

VG: Supongo que… una nueva oportunidad… –Bulma lo miró extrañada.

BL: ¿Por qué no me mataste cuando pudiste?

VG: Por la misma razón que tienes tú al dejarme vivir en tu casa.

Ambos guardaron silencio durante unos minutos.

VG: ¿Cuánto vacío puede ser capaz de soportar un humano?

BL: ¿A qué te refieres?

VG: ¿No extrañas a Yamcha? –Bulma se estremeció ante esa pregunta.

BL: El vacío puede llenarse –respondió algo triste.

VG: ¿Y cuando no es así? –Bulma miró una de las manos de Vegeta que sostenía el barandal y, sin contenerse, la sujetó.

VG: No lo entiendes… –dijo quitando su mano muy molesto, porque había creído que ella podía entenderlo sin necesidad de que se lo dijera–. ¿Qué quieres? –dijo bajándose del barandal y entrando a la habitación.

BL: Es lo que yo te pregunto. ¿Qué es lo que tú quieres? –dijo mientras entraba a la habitación tras él.

Vegeta, que ya estaba bajo los efectos de sus analgésicos, comenzó a temblar de rabia y sus ojos se llenaron de lágrimas.

VG: Yo… sólo quiero… un poco de paz. –Su voz se quebró por las lágrimas y se volteó para que Bulma no lo viera–. Quiero dejar de sentirme como basura –murmuró.

BL: No eres basura –dijo sintiéndose muy extraña en esa situación y sin saber qué hacer.

VG: Quiero dejar de sentirme… tan solo.

Bulma se paró frente a él y trató de abrazarlo, pero Vegeta la empujó suavemente.

VG: Déjame, no quiero tu lástima.

BL: No es lástima –lo abrazó y ambos se sentaron en la cama–. Todo va a estar bien… tranquilo…

VG: Yo… no debo… –decía tratando de tranquilizarse y derramando muchas lágrimas mientras permanecía entre los brazos de Bulma.

BL: No digas nada. Te aseguro que valdrá la pena. Sólo desahógate.

Un buen rato pasó y Bulma continuaba acariciando la espalda y el cabello de Vegeta, que se había dormido en sus brazos. Se levantó de la cama y lo cubrió con las cobijas.

Se quedó mirándolo un momento y sonrió.

BL: Es probable que mañana vuelvas a ser el de siempre. Pero parte de ti ya está en paz. El resto… sólo es cuestión de tiempo…